
Marta Elena Videla de Olmedo. Es originaria de Argentina y tiene 88 años. Es artista plástica y escritora. Perteneció al Centro de Escritores Argentinos y Latinoamericanos (CEAL), presidido por la señora Esmeralda Longui Suárez. Es autora de las colecciones Retratos de Escritores Argentinos y Latinoamericanos y Escritoras Argentinas y Latinoamericanas, dibujos realizados en grafito. Estas colecciones fueron expuestas en la Biblioteca Nacional Mariano Moreno y en la Casa de la Lectura, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). Participó con sus obras en los actos literarios del Café Tortoni en la CABA y en otras entidades culturales. Participó con sus obras de dibujo y pintura en las ferias del libro de la Ciudad de Buenos Aires y de Mar del Plata. Participó en la Feria del Libro del Niño y Adolescente en la Plaza del Agua, Mar del Plata, con la colección de cuadros al óleo Niños del mundo. Concurrió al taller literario de la escritora Aurora Elena Olmedo. En el mes de junio de este año, presentó el libro de poemas Los días de tu mano, escrito conjuntamente con la escritora Aurora Elena Olmedo.
Tango argentino
Compases mágicos que invaden y atrapan,
con la dulce caricia de un misterioso embrujo.
Tiene la presencia de una estirpe pura
que invita a la danza poniendo la vida.
Él… varonil con porte dominante y firme.
Ella… altiva y soberbia se deja llevar,
ensamble perfecto de dos almas libres
que en cada cadencia entregan su vida
uniendo elegancia, encanto, y prestancia,
siendo seducidos por sensuales ritmos.
En la turbulencia de la noche bailan,
dándole sentido a su fantasía.
Tango argentino, danza de místico hechizo
su ritmo atrapa cómplice la mutua entrega.
Embajador genuino de nuestra cultura,
recorres el mundo saboreando el triunfo.
Yo quiero, yo pienso, yo siento
Quiero volar con la imaginación a lo quimérico,
a recorrer un mundo de ilusiones,
hacer posible lo imposible
por el sencillo deseo de hacerlo cierto.
Pienso que puedo… es mi naturaleza
creer para alcanzar los ideales
y que lo genuino corone nuestras vidas
en un mundo vacilante y temeroso.
Siento que cada día es una oportunidad,
y hay que atraparla para recuperar valores extinguidos.
La gracia y el favor alientan y sostienen,
solo hay que despertar del cómodo letargo.
QUERER… PENSAR… SENTIR…
es enfrentarse con uno mismo y ser valiente,
sabiendo que nunca estamos solos
cuando la energía del amor resguarda nuestro andar.