
Gerónimo Bolado Díaz. Tiene 8 años y estudia segundo de primaria en el Green Oaks. Vive en Veracruz y su sueño es ser director de cine.
Le gustan las salchichas, las albóndigas y el espagueti. Disfruta nadar, ver tele, leer y contar historias. En el Taller de Escritura Creativa Miró, impartido por el maestro Miguel Barroso Hernández, el futuro cineasta Gerónimo, ya escribe sus primeros cuentos.
Adiós mejor amiga
—Oye, ¿puedes venir a mi casa? Tengo que platicar contigo.
—Está bien, Pedra —dijo Santino, colgando el teléfono, y salió corriendo a la casa de su amiga.
… Minutos después:
—¡Ya estoy aquí! —gritó, Santino, por la ventana.
—¡Voy! —escuchó antes de que la puerta se abriera.
—¡Hola, Santino!
—¡Hola, Pedra!
—Es que fíjate que me voy de vacaciones a Jalapa.
—¿¡Quéeeeeeeee!? Entonces… no podré jugar contigo.
—Ya lo sé.
… Dos días después:
—Ya me voy, Santino.
—Lo sé. Estoy muy triste.
—Yo, también.
—¡Bye, Santino!
—¡Bye, Pedra!
… Cuando terminaron las vacaciones. Cada quien en su casa, por teléfono:
—¡Peeeeedraaaaa!
—¡Santinoooooooo!
—Te extrañé mucho, Pedra.
—Yo también, Santino.
—¿Quieres jugar conmigo en mi casa?
—¡Claro! ¡Ah!, te traje una sorpresa.
—¿De verdad? ¿Qué es?
—Un helado de mandarina del parque de Coatepec.
—¿Y no se te derritió?
—¡No!, tuve mucho cuidado.
—Oye, Pedra, ¿sabes qué? Me encanta ser tu amigo.