
Erasmo Nava Espíritu. Nació el 25 de noviembre de 1950, en Mochitlán, Gro. México. Publicaciones: Oración a los humanos y otros poemas (2002); Cuando los dioses hablan y otros poemas (de lo cotidiano a lo trascendente), (2007); La danza mortal de las Palmeras (2011); Pasos que rompen la memoria de los años (2015); y La casa de teja, (2019).
Acapulco: ¡la gran catástrofe!
¡Se nublaron los cielos de Acapulco!,
y la lluvia llegó al puerto por la noche
con vientos huracanados y muy fuertes,
era el huracán “Otis”, que llegaba.
La lluvia intensa no dejaba de caer,
¡el viento, soplaba con tanta fuerza que silbaba!
a su paso, se llevó techos de casas,
postes de calles y avenidas.
Entró a las habitaciones:
arrastró colchones, y utensilios de cocina,
se llevó a mujeres, hombres, niñas y niños.
Arrasó con los pescadores y sus pequeñas lanchas.
Cristales molidos en las ventanas de hoteles,
los turistas, con rostros desencajados y de espanto,
¡salieron a la calle y corrieron sin parar!;
¡la lluvia y la fuerza del viento los detuvo!
¡Arrancó árboles y palmeras en calles y avenidas!;
¡autos chocados!, ¡casas destruidas!, ¡cables destrozados!,
¡luces apagadas!, y ¡celulares sin funcionar!;
las habitaciones: ¡llenas de agua y lodo!
Al día siguiente:
¡se escucharon fuertemente voces de la gente!,
todos coincidieron en unirse, para seguir viviendo;
comenzaron a llegar apoyos de los mexicanos.
Después,
los porteños, se alegraron profundamente
y comenzaron a hacer filas para los apoyos;
mientras la tarde con lluvia, ¡parece que lloraba!
Trabajadores de la electricidad,
hicieron grandes esfuerzos para que la luz llegara a las casas;
al segundo día, ¡el puerto se iluminó como por arte de magia!,
estos trabajadores, habían cumplido su misión.
Militares, marinos, policías de la Ciudad de México,
y la Guardia Nacional: ¡repartieron agua y alimentos!
la función de estos guardianes se hizo multifacética,
la reestructura y hechura de nuevas casas: ¡llegó!
Después de dos días sin comer,
un bebé lloraba amargamente al fondo de su casa,
fue amamantado por una mujer policía llamada: Arisbeth,
que, con su heroísmo, ¡le dio vida a ese bebé!
¡Las horas pasaban lentas en la ciudad!,
¡el dolor recorría las calles bañadas por la lluvia!
¡del ocaso a la aurora!;
unos subían las calles, y otros corriendo las bajaban.
Unos veían al mar, ¡y sentían que se les venía encima!;
otros veían al cielo, ¡con grandes gotas de lluvia!
Los acapulqueños,
¡vivieron una pesadilla mortal!,
de la que no han vuelto a la realidad:
¡aún andan como espantos recorriendo la ciudad!
Ciudad de México, 3 de noviembre del 2023.