89 años del PAN

 

Vìctor de Regil

 

Lo que antes era la real oposición en México, se encuentra en estos momentos desdibujado por las alianzas. En ese contexto, el Partido Acción Nacional proclamó su 89° aniversario sin grandes festejos. A su jefe nacional, Jorge Romero Herrera, pronto se le agotará el bono democrático, luego de 10 meses  al frente de Comité Ejecutivo.

Podemos decir que una primera etapa, para el fortalecimiento interno y la recuperación de la identidad. Justo dentro de un mes, la dirigencia del partido blanquiazul, que es formalmente la segunda fuerza política, en el sistema de partidos, comenzará “una nueva era”. ¿Cambiará su logotipo o sus documentos básicos? No lo sabemos pero se anuncia que serán cambios radicales los que vienen.

Se sabe que antes de hacer pública su oferta de relanzamiento institucional, el presidente del CEN panista recorrerá el país para levantar el ánimo, cerrar filas y completar un primer scouting de liderazgos competitivos. En las elecciones concurrentes a la federal del 2027, los panistas deberán buscar el refrendo en tres de las cuatro gubernaturas que le quedan (Aguascalientes, Chihuahua y Querétaro) y quieren duplicar su presencia.

A 24 meses de la meta, Romero Herrera no quiere distracciones: cuando el sexenio claudista cumpla su primera mitad, el PAN ya estará en cumplimiento de su papel histórico: la defensa del país y el combate a la mayoría oficialista que ha destruido las instituciones.

Será interesante saber la condición de su partido que encuentre el presidente nacional del PAN cuando visite Estados como, por ejemplo, Puebla, donde su presidente, Mario Riestra se ha enfocado a ser únicamente oposición del gobierno del alcalde Pepe Chedraui. A los demás alcaldes morenistas, incluyendo al también gobernador morenista, no los toca ni con el pétalo de una crítica, lo que sin duda ha levantado sospechas.

O el que sepa también que su figura más mediática, Lalo Rivera, se encuentra a casi nada, según se dice, de ser el nuevo flamante miembro de Movimiento Ciudadano, lo que sería un grava golpe al albiazul poblano.

Volviendo a Romero Herrera, ha construido una estrategia, con un equipo que tiene como mariscales a Santiago Taboada, Fernando Rodríguez Doval, Armando Tejeda y Luis Olmedo. ¿La clave? Focalizar las tareas donde la oposición es competitiva. ¿Sus apuestas? Nayarit, con la senadora Ivideliza Reyes; Tlaxcala, (aunque la diputada Mariana Jiménez ya se fue al MC); Zacatecas, con el alcalde capitalino, Miguel Varela.

La próxima contienda electoral está lejos. Mientras, el PAN relanzará su imagen y busca erigirse como una opción propositiva… ¿y un discurso antisistema?

En el caso Puebla, la siguiente parada electoral será en el 2027, donde habrá elecciones para renovar el Congreso del Estado, la Cámara de Diputados y los 217 municipios de Puebla, incluyendo la capital del Estado.

La tarea se ve, por decir lo menos, titánica.