Sin vivienda social fallará impulso inmobiliario de Eduardo Rivera

 

 

Jorge Marcelino Alejo  

Que en los próximos tres años se construyan 10 mil casas en Puebla, como anuncio suena de ensueño. Siete mil departamentos edificados en el Centro Histórico como lo planea la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de la Vivienda –Canadevi- vaya, es un proyecto fenomenal.

Pero hay que decirlo de una vez, sino se incluye un programa paralelo que construya vivienda social, fallará el impulso inmobiliario que pretende darle el alcalde electo Eduardo Rivera Pérez, que inicia su nuevo trienio el viernes de esta semana.

Por supuesto que está incompleto el programa de inversión de seis mil millones de pesos, que dio a conocer Rivera Pérez junto con Canadevi y el Infonavit. Y donde el responsable del proyecto de reactivación de vivienda Felipe Mojarro, tiene la encomienda adicional de desburocratizar los trámites para facilitar la construcción de las nuevas casas.  

Es decir, no puede arrancar este proyecto dejando de lado la construcción de vivienda de interés social, aun cuando la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción  -Cmic-, señale que no es prioridad construir ese tipo de vivienda, pues ahora las necesidades se enfocan en proyectos para crear obras de salud y educación, o darle mantenimiento a la infraestructura existente en estos renglones.  

Bienvenidos esos seis mil millones de pesos para vivienda, porque le darán una buena reactivación económica a las decenas de ramas industriales que trabajan de la mano en la construcción, y de las cuales, en los últimos años, solo escuchamos lamentos por el menosprecio que recibieron de los últimos gobiernos estatales.  

Pues sí, suena de ensueño construir 10 mil viviendas, porque en todos los rumbos de la ciudad desaparecerán cientos de lotes baldíos malolientes. Y en el Centro Histórico, se transformarán las vetustas casonas nidos de ratas y alimañas en confortables departamentos, porque además, se edificarán en áreas que cuentan con todos los servicios públicos.  

Pero instamos, que no se soslaye la vivienda de interés social que también reclama sus espacios, pero no en la periferia citadina donde faltan todos los servicios públicos, pues a los gobiernos no les ha interesado dotarlos al menos de agua y drenaje; mucho menos construir nuevas vialidades para ampliar el servicio público del transporte o simplemente, recolectar su basura.  

M E M O R A N D U M  

 PRESUPUESTO  

Ni siquiera de las prácticas de gobernantes idos, como otorgar la base a los empleados que le sirvieron en el Ayuntamiento, pudo librarse la morenista Claudia Rivera Vivanco. Sin dejar entrar al protocolo a regidores panistas y en medio del griterío de trabajadores de la Comuna, Claudia aprobó la basificación a 100 trabajadores entre ellos a 80 familiares como lo denunció el panismo.  

Pero si ésta ha sido la práctica en el Ayuntamiento, trienio tras trienio, de cuántas bases se pudiera hablar en gobiernos estatales. Y habría que investigar lo que ocurre a nivel federal. Los morenistas  decían que prácticas como esa nunca volverían,  y ahí, les está resonando en sus oídos, ante el enojo y protesta de los empleados que a lo mejor, por más años de trabajo, sí la merecían.  

Sin futurismo, cuántas bases dejará nuevamente al final de su próximo trienio  Eduardo Rivera Pérez, porque el meollo es si algún día en verdad, se eliminarán estas prácticas que sangran al erario.  

O ¿Es una de las formas inalterables para no vivir fuera del Presupuesto?  

joma61@hotmail.com