PULSO POLITICO. El 18 de noviembre de 1910

Gabriel Sánchez Andraca

No era el día señalado para el estallido de la Revolución de 1910, pero los acontecimientos se precipitaron en Puebla, porque la guarnición porfirista quiso acabar con los rebeldes antes de tiempo y fueron a aprehenderlos a la casa del líder, Aquiles Serdán, ubicada en el centro histórico de esta capital y se dio un enfrentamiento en el que murieron los hermanos Aquiles y Máximo Serdán así como otros rebeldes, que desde la azotea y los balcones, trataron de repeler a los atacantes.

Como consecuencia de eso, Puebla registra en su calendario cívico el 18 de Noviembre como una de las fechas más importantes de la entidad, después del 5 de Mayo de 1862, cuando el Ejército Mexicano se cubrió de gloria al derrotar al entonces invicto ejército francés.

Importantes hechos se registraron en la entidad durante la guerra de Independencia, con Morelos y Mariano Matamoros al frente y también en la Guerra de Reforma y en la misma Revolución Mexicana, pero pasan desapercibidas.

Ayer el gobernador Miguel Barbosa Huerta, acompañado del presidente de la Junta de Gobierno del Congreso, Sergio Salomón Céspedes y el presidente del Tribunal Superior de Justicia, magistrado Héctor Sánchez Sánchez, presidió el tradicional acto de homenaje a los iniciadores del movimiento revolucionario en la casa de los Hermanos Serdán, ahora convertida en Museo Regional de la Revolución.

Ahí se inauguró una escultura de don Aquiles, hecha por el artista Martín González y luego se inauguró la exposición del Tren Dorado, que consta de 16 fotografían de la época, cuando fue atacado el tren en que viajaba don Venustiano Carranza.

El secretario de Cultura del Estado, Sergio Vergara Berdejo, fue el encargado de hacer una semblanza de don Aquiles y de los hechos ocurridos hace 111 años.

AYER TAMBIEN SE CUMPLIO UN MES DE LA TOMA de posesión del presidente municipal de Puebla, don Eduardo Rivera Pérez.

En este primer mes no ha ocurrido nada bueno que comentar: la ciudad sigue con los mismos baches que dejó doña Claudia y que son los principales contribuyentes a su desprestigio como presidenta municipal. La gente esperaba que la nueva autoridad del municipio capital del estado, se avocaría de inmediato a atender el problema que provoca mucha molestia y con razón, entre los automovilistas, pero no ha pasado nada.

Don Eduardo, ya ha sido señalado como arbitrario, al pretender desconocer el nombramiento de cien empleados que hizo su antecesora, muy poquito antres de dejar el poder.

Tal vez piense, y piensa bien, que esas plazas se le dejaron para provocarle problemas. Pero nada logrará con crear un enfrentamiento con el personal que labora en el ayuntamiento. Hay que dialogar con ellos y no solo amenazarlos con su despido.

Don “Lalo” necesita ponerse las pilas. Se supone que como víctima que fue del morenovallismo, pese a ser del mismo partido que el entonces gobernador, le había enseñado muchas cosas, pero parece que no fue así.

Todavía está a tiempo de responder a la confianza que en él ha depositado el dirigente nacional del PRI, “ALITO”,que casi lo destapo como candidato de la coalición PRI, PAN, PRD, como candidato a gobernador.

DOÑA GENOVEVA HUERTA, NO CEDE: va a recurrir a todas las instancias de su partido, el PAN, para que se le reconozca el triunfo que dice que tuvo, sobre su caontrincante, doña Augusta Valentina Díaz de Rivera, para dirigir a su partido en el estado, por otros tres años.

En opinión de muchos políticos de diferentes partidos, perderá su tiempo miserablemente. Lo mejor que pude hacer, es pasarse a uno de los partidos más chiquitos que el suyo y sus aliados, para desahogar sus inquitudes políticas. El PAN, por lo que ella ha representado en ese partido, desde su imposición primero como secretaria general y después como presidenta, ya no es para ella.

 

LOS PARTIDOS POLITICOS EN PUEBLA, ESTAN AGONIZANDO. Todos están divididos, desorganizados, no tienen estructura y están perdiendo militantes a marchas forzadas.

El PRD anunció con bombos y platillos su total reestructuración y adelantó que hasta cambiaría el nombre y el logotipo de su organización y no ha pasado nada: el PAN, ya vemos como está y los desesperados llamados a la unidad, parecen no ser atendidos por nadie, y el PRI, pues sus líderes más conocidos están escondidos en algún lugar en el espacio, no se les ve por ningún lado y los que figuran en este momento, no saben qué hacer con el paquete.