
Guadalupe Taylor. Mexicana residente de los Estados Unidos. Egresada de la Universidad Nacional Autónoma de México. Maestría en Georgia State University, Georgia, Doctorado en la University of Georgia, Georgia. Diplomado en Escritura Creativa, UNAM. Miembro de The Honor Nacional Scholars Honor Society y de la Atlantic Modern Language Association. Organizadora y ponente en Congresos de literatura: South Atlantic Modern Language Association. Recibió a Research Grant del Latin American and Caribbean Studies Institute. Participa en tertulias poéticas internacionales. Miembro de la Organización Poética Internacional, OPPI. Publica poemas y cuentos en: South Atlantic Review, Semanario Sie7eDías, Antologías: Bajo Muchas Lunas, Antología Poética Internacional de OPPI, Poetas Contemporáneas del Mundo, Revista dominical El Dictamen y en la Revista Escritores del Círculo Literario. Miembro de: Grupo Cultural Internacional NR&ME, Voces Unidas, Soy Piel de Letras, organización CUCBA, Real Academia Internacional de Arte y Literatura. Reconocida por sus aportaciones a la poesía: Editorial APER, de Carlos Macchiaroli y Premio Alma Chispeante 2025, de la Unión Hispano Mundial de Escritores. Además, Taylor emplea pintura acrílica y pasteles usando varias técnicas para desarrollar su creatividad.

Artista: Guadalupe Taylor
Título: Arrebatado
Técnica: acrílica
Medidas: Lienzo de 27.5 cm x 35 cm
Año: 2025
País: México/Estados Unidos
Esta pintura surge de los gritos de una madre que busca a su pequeño hijo,
que le fue arrebatado andando por una calle de la ciudad.
Las autoridades y transeúntes la ignoran, voltean sus rostros y pretenden no escucharla.
La desaparición forzada de personas es un gran problema que nos atañe a todos…
ARREBATADO
Ni en los autobuses que ensordecen el anonimato
Ni en el eco de chicos rumbo a la tradición institucional
ni en los cláxones retumbando en las paredes
ni junto al periodiquero que remata la última tragedia del día
ni tras los bramidos de llantas en el asfalto
ni entre la muchedumbre sorda estancada
ni sosteniendo los globos de colores que bailan entre nubes
ni con el policía que anda a la caza a la vuelta de la esquina
ni junto a esa pareja que se besa apasionada en el metro atiborrado
ni entre las bellotas que tiraron los árboles añejos
ni en las calles húmedas de sueños
ni frente a los semáforos que cantan desentonados
ni en el silencio que corre entre rascacielos
ni en la carcajada de los militares en el jeep
ni bajo la bandera que se mofa a toda asta
ni en el silbido del carrito del camotero
El jet deja su estela contaminante
Los payasos ensucian los parabrisas
Esperan dientes las golosinas empolvadas
La madre grita el nombre del hijo que le arrebataron
no lo conocen los chiquillos que corren tras las palomas
no lo guardan los sabores de vendimias que golpean los paladares
no lo han visto en las protestas que desaparecen tras el humo
Ella dice la verdad, ¡escúchenla!
¡Escúchenla,
le robaron a su hijo!