
Edgar Romero Tlecuile/Tyezto 294. Nació y creció en el municipio de Magdalena, en la región de las Altas Montañas de Veracruz. Desde muy pequeño desarrolló un gran interés por el dibujo; en la secundaria conoció el graffiti y comenzó a hacer firmas, bombas y stencil, llenando sus libretas de bocetos todos los días. Con el tiempo empezó a experimentar con pinceles y distintos materiales para pintar. Descubrió el tatuaje en la preparatoria gracias a su amigo Pedro Iván, y desde entonces nació su amor por este arte.
Comenzó creando máquinas caseras con materiales reciclados y practicando primero en él mismo y después con amigos del barrio. En 2019 decidió dedicarse de lleno al arte, enfocándose en el tatuaje, el dibujo y la pintura mural en distintos municipios de las Altas Montañas. Su trabajo se ha ido inclinando hacia la psicodelia, la introspección y la conexión espiritual. Actualmente busca desarrollar proyectos inspirados en la cosmovisión y las tradiciones de los pueblos originarios, con la intención de rescatar y preservar la identidad cultural de Magdalena por medio del arte y poner en alto el nombre de su pueblo.

Artista: Edgar Romero/Tyezto 294
Título: REM: Visiones del Umbral
Técnica: Dibujo a lápiz con intervención en acrílico
Soporte: Papel
Dimensiones: 15 × 23 cm
Año: 2024
Reproducción:
La obra original fue digitalizada para la realización de réplicas impresas sobre lámina sublimada.
País: México
Reseña de la pieza:
Esta obra fue realizada hace aproximadamente dos años durante la temporada de «Día de Muertos». La idea nació mientras acompañaba a unos amigos a recolectar hierbas olorosas para un altar. Llevé conmigo una libreta y, en medio de ese momento, comencé a bocetar e imaginar la composición hasta crear la estructura principal de la pieza.
El dibujo representa la dualidad del ser humano: la lucha interna entre la oscuridad y la transformación personal.
La parte izquierda simboliza los pensamientos negativos, los demonios internos y las energías que muchas veces gobiernan nuestra mente cuando estamos perdidos o desconectados de nosotros mismos. Dentro de esa sección aparecen pequeños ojos ocultos, una serpiente y elementos de piedra craquelada que representan la parte oscura que habita dentro del ser.
En el centro se encuentra un cráneo con cuernos, dientes afilados y una aureola, representando el equilibrio entre lo negativo y lo espiritual. El ojo en la frente simboliza el “tercer ojo”, la percepción y la sensibilidad que algunas personas desarrollan para ver más allá de lo superficial. También aparece una corona de espinas, reflejando dolor, conciencia y transformación.
La parte derecha representa el renacimiento. Ahí comienzan a surgir plantas, hongos y una mazorca de maíz, elementos conectados con la naturaleza, la vida y nuestras raíces. Los hongos simbolizan transformación y regeneración; representan el momento en que una persona logra enfrentar y trabajar su oscuridad interna para renacer desde una nueva consciencia.
La mazorca hace referencia a nuestra conexión con la tierra y al origen de nuestra existencia. También hay espacios vacíos y símbolos que representan la liberación de aquello negativo que antes habitaba dentro del ser.
La pieza incluye las siglas “REM”, que significan Rapid Eye Movement (movimiento ocular rápido), haciendo referencia al estado de los sueños, el subconsciente y las visiones internas.
Más que una obra oscura, es una representación del proceso de autoconocimiento, transformación y conexión espiritual con uno mismo y con la naturaleza.