OASIS. Vacaciones II

Psic. Gonzalo Valenzuela

 

Vacaciones

II

 

Cuando no se encuentra descanso en uno mismo,

es inútil buscarlo en otra parte

 

-François de la Rochefoucauld

 

El mejor lugar para vacacionar es tu propia alma, tu propio ser; en ese santuario interior puedes ir de retiro, recuperar las fuerzas que perdiste en el camino, disfrutar el presente, el aquí y el ahora. Deja descansar tu mente, que no divague en los problemas y asuntos no resueltos del pasado o en el futuro.

 

Permite diariamente a tu cuerpo y tu mente breves momentos de respiro, simplemente para estar solo contigo mismo, para expandir tu consciencia y darte cuenta que eres parte del todo, que estás unido a la fuente divina de luz. Confía en el proceso de la vida, fluye con cada circunstancia, tú eres más grande que cualquier adversidad.

 

Cuando estás presente con todo tu ser, cuando eres totalidad, las cosas pequeñas se transforman en actos luminosos que te proporcionan un gran placer y diversión, eso lo han repetido los grandes maestros, una y otra vez, cuando aceptas las cosas tal y como son, dejas de sufrir queriendo modificarlas.

 

Esto no quiere decir que seas conformista, sino que te des cuenta que habrá situaciones en la vida que están fuera de tu alcance, por ejemplo, no puedes cambiar a otras personas, cada individuo es único, como cada momento es irrepetible. Si quieres mejorar el mundo en el que vives empieza contigo mismo ahora, cambiando la forma de percibirte, tienes todos los recursos necesarios físicos y psicológicos para tu autorrealización.

 

Mantén en tu cabeza la firme convicción de que todo ocurre para tu bien, interpreta positivamente cada situación que se te presente, capitalízala, algo puedes aprender de ella, de alguna manera te puede hacer mejor, aunque en la superficie pareciera cruel o dolorosa, en cada “fracaso” reside la semilla del éxito, ten en cuenta que la felicidad, la prosperidad, el amor y el éxito, casi siempre vienen después de algunas aparentes “derrotas”.

 

Que mayor felicidad necesitas que estar en paz contigo mismo y con todo lo que te rodea, hay quien le llama armonía a ese estado del alma, cuando tu vida se encuentra en un perfecto balance, te vuelves más tolerante, paciente y tu alegría brota por cada poro, en cada mirada. Como el rey Midas, todo lo que tocas lo conviertes en oro, en algo verdaderamente valioso, porque entonces eres capaz de amar e impregnas todo con tu espíritu.

 

Tus mejores vacaciones están en las playas paradisíacas de tu ser, ahí puedes dejar ir tus preocupaciones y sintonizar tu cuerpo, tu mente y tu alma, soltando las riendas, permitiéndote simplemente ser, entre el vaivén de tu respiración, que se hace cada vez más tranquila y saludable, llenándote de vitalidad y entusiasmo.

 

Deja de actuar mecánicamente, vive inmerso en tu presente, disfruta cada uno de tus actos y comenzarás a percibir el milagro de la vida; enciende la magia, transforma lo mundano en algo sagrado, entonces dejarás simplemente de existir y comenzarás a vivir plenamente después de regresar de tus mejores vacaciones.

 

Como siempre gracias por tus comentarios y sugerencias en: oasis_govara@yahoo.com.mx

 

Facebook: Gonzalo Valenzuela