OASIS. Gonzalo Valenzuela

Depresión y ansiedad;

males del siglo

 

 

La mitad de todas las enfermedades de salud mental

comienzan a los 14 años

—OMS

 

El viernes 10 de octubre se acaba de celebrar El Día Mundial de la Salud Mental, lo cual es una oportunidad global para crear conciencia, mejorar la comprensión y fomentar la acción sobre problemas de salud mental en todo el mundo. Los datos duros que publica la OMS son alarmantes; más de mil millones de personas sufren problemas de salud mental.

 

La depresión y la ansiedad despuntan como males de nuestro siglo, el número creciente de estos padecimientos así lo confirma, tras conocer la cifra récord de personas afectadas por estos trastornos, los dos más comunes. Las mujeres son las más afectadas, se estima que 581,5 millones de féminas en el mundo presenta ansiedad o depresión, frente a 513,9 millones de hombres.

 

La OMS insta a los países para tomar medidas que ayuden a proteger y promover la salud mental en todos los ámbitos y espacios vitales y crear conciencia sobre los problemas de salud mental, reducir el estigma y movilizar los esfuerzos globales para mejorar el acceso a los servicios de salud mental.

 

Subraya el impacto humano y económico que tienen los trastornos de salud mental, que son una de las principales causas de discapacidad. En concreto, solo la depresión genera el nueve por ciento de la discapacidad en todo el mundo, más que cualquier otra condición de salud. Respecto a las consecuencias económicas, destaca que la economía global pierde cada año en torno a 850.000 millones de euros (un trillón de dólares) por la pérdida de productividad como resultado únicamente de la depresión y la ansiedad.

 

 

 

 

Los informes publicados revelan que, de media, los países destinan tan solo el dos por ciento de sus presupuestos de salud a la salud mental, con diferencias significativas entre los países de altos, medios y bajos ingresos. En los países de ingresos bajos, —como el nuestro— hay poco más de un profesional de la salud mental por cada 100.000 habitantes, en comparación con más de 60 en los países de ingresos altos. Dos tercios de los países cuentan con un solo psiquiatra para atender a 200.000 personas o más. Además, la disponibilidad de medicamentos psicotrópicos esenciales asequibles e intervenciones psicológicas sigue siendo limitada, especialmente en los países de ingresos bajos.

 

Desde la OMS han lamentado que los trastornos mentales son una de las condiciones de salud más desatendidas, aseverando que la mayoría de pacientes no recibe atención formal. De hecho, se estima que menos de una de cada diez (9%) personas con trastorno depresivo mayor recibe un tratamiento mínimamente adecuado a nivel mundial.

 

Para ello, ha demandado una financiación equitativa de los servicios de salud mental; reformas jurídicas y políticas para defender los derechos humanos; una inversión sostenida en el personal de salud mental; y la expansión de la atención comunitaria y centrada en la persona.

 

Como siempre gracias por tus comentarios y sugerencias en: oasis_govara@yahoo.com.mx

 

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