Oasis. Gonzalo Valenzuela

Psic. Gonzalo Valenzuela

 

Para subir al cielo

Los luceros se acostaron a dormir

saludando el alba

—Martha E. Durazzo

Para Martha Elsa Durazzo

In memoriam

 

La última vez que hablamos fue por teléfono, gracias a tu asistente Isabel, que sirvió de intermediaria, porque ya no podías sostenerlo, tenía poco que habías salido del hospital y escuché tu voz muy débil. Para infundirte un poco de ánimo leí por el auricular uno de tus microcuentos, Para subir al cielo, que dio título a uno de tus libros editado por CONACULTA en junio del 2010, con esta dedicatoria: «Tres amores incuestionables, en mi vida: mis hijas Fabiola, Helena María y Paola Balmori Durazzo, y un lugar me palpita: Veracruz. Para ellos, vaya mi libro.»

 

A continuación, lo reproduzco: «˝Para subir al cielo, sólo se necesita una escalera grande y otra chiquita…˝

—Vengan, despójense de ataduras, atrévanse a subir, con una escalera de letras. El asunto —advertía—, es tan ágil que es recomendable el uso de cinturón de seguridad.

Así invitaba una maestra a un grupo de jóvenes a leer; los que aceptaron dando vuelta a las páginas de los libros, descubrieron que no necesitan más que la literatura, para navegar y alcanzar una velocidad que rebasa la del jet.»

 

Reíste un poco divertida afirmando el mensaje de amor a las letras que siempre difundiste y por el cual luchaste incansablemente tantos años a lo largo y ancho del estado de Veracruz, como presidente de la UEEV y a través de tu columna Para ti, que se publicaba semanalmente en el Dictamen, Decano de la prensa Nacional.

Uno de los últimos proyectos que realizamos juntos como compiladores fue la antología: Otoño de palabras, en noviembre de 2022.

Cito la introducción que hiciste de esta obra colectiva que congregó a diversos escritores y artistas de artes visuales:

 

«Reúne un grupo de tejedores de palabras, que lanzan su canto al viento y caen, como las hojas del otoño, nutriendo la cultura.

En enero del presente año la Unión Estatal de Escritores Veracruzanos, A.C cumplió veintidós años de vida, la celebración esperó a este libro. ¿Qué festejo mejor puede haber, que la constancia del hacer de los juglares?

Así, con gozo, vemos reunidos, en páginas, a escritores representativos de las letras.

Llegaremos al final de nuestra existencia, pero “lo escrito, escrito está”. Es cuánto. Martha Durazzo. Pte. de la UEEV. H. Veracruz, Ver.  Noviembre de 2022.»

Martha Elsa Durazzo Magaña

Adalid incansable de la cultura

 

Así es querida Martha Elsa. Lo escrito, escrito está y a las personas como a los árboles, por sus frutos los conoceréis. Agradezco tu amistad, el afecto recíproco y sincero que por tantos años nos prodigamos.

 

¿Cuáles fueron tus últimas palabras? —pregunté a Isabel, quién estuvo contigo durante el deceso. —Lo último que me dijo fue: «tengo mucho sueño Chabelita» —También me decía: «quiero mucho a mis nietos.»

 

Descansa Martha Elsa. Lu luz seguirá brillando, apenas amanece. Como una vez escribiste: Los luceros se acostaron a dormir saludando el alba.