Mujeres de bajos recursos, dispuestas a pagar por sistemas para captar agua

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·       Investigación IBERO realizó el estudio ‘Disposición a pagar por los  sistemas de captación de agua residenciales en la Ciudad de México’

Pedro Rendón

Las mujeres de menores recursos que habitan en colonias marginadas de la Ciudad de México son las más dispuestas a pagar la adquisición de un sistema de captación de agua de lluvia, señaló un estudio realizado por un investigador y una  investigadora del Centro Transdisciplinar Universitario para la Sustentabilidad (Centrus) de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.

El Dr. José Alberto Lara Pulido, director del Centrus y realizador de esta investigación junto con la Mtra. María Zorrilla Ramos, explicó que la mayor disposición de estas mujeres se debe a que sobre ellas recae el deber de allegarse de agua, por eso están interesadas en adquirir un sistema de esos para disminuir la carga y tiempo que les supone llevar agua a sus hogares.

Acerca el estudio, el doctor dijo que se hizo para la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México, con el fin de indagar sobre las preferencias de los hogares de algunas colonias respecto a los sistemas de cosecha de agua, que captan agua de lluvia, misma que se utiliza para descargar los escusados y limpiar los patios.

Lara mencionó que, en la actualidad, el gobierno tiene un programa que subsidia estos sistemas de captación de agua de lluvia en algunas colonias en Iztapalapa, que reciben agua por tandeo -es decir, que no tienen un suministro de manera regular.

Ahora se quiere ampliar la cobertura a colonias de mediana marginación en las alcaldías Gustavo A. Madero e Iztacalco -en la franja norte y oriente de la CDMX-, pero sin subsidiar al 100% el costo del sistema, sino que el hogar pague una parte y el gobierno pague otra. “Entonces la Secretaría quería indagar qué tanto podían pagar los hogares de estas colonias”.

Hecho el estudio, la y el investigador de la IBERO encontraron que los habitantes de los hogares de las colonias del norte y oriente de la ciudad están animados a adquirir uno de estos sistemas de cosecha de agua, por el cual están dispuestos a pagar, en promedio, 18 mil pesos de los 30 mil pesos que cuesta el sistema. Al indagar la forma de pago de estos sistemas preferida por los hogares, se encontró que la gente es más proclive a ir a una oficina de gobierno a pagarlo, no tanto a hacerlo de otra manera, por ejemplo, con tarjeta de crédito.

Como este tipo de sistemas requieren mantenimiento de limpieza -sobre todo quitarles las hojas y basura que caen junto con las lluvias-, el Director del Centrus comentó: “Preguntamos qué tanto estaban dispuestos a dedicarle tiempo a su mantenimiento y, en promedio, la gente respondió, está bien, yo le dedico tiempo. Pero la verdad es que a lo mejor están subestimando el tiempo que les representaría”.

Los hogares con personas con mayor escolaridad e ingresos manifestaron no querer dedicarle tiempo a la limpieza. Por eso, sería deseable que el programa se acompañara del mantenimiento que requiere el sistema, por ejemplo, con los hogares contratando a especialistas en su limpieza, propuso Lara.

El investigador apuntó que, ya que estos sistemas de captación de agua de lluvia son caros -considerando los precios actuales del agua-, requieren mantenimiento y no son aptos para todo el mundo, pues requieren espacio en la azotea –por lo que sólo sirven para casas, no para departamentos-, el programa es una solución que no es para todos y que se debe diseñar bien. “Hay que buscar programas de financiamiento eficientes, un sistema de mantenimiento de estos equipos y la voluntad de las personas a operarlos bien”.

No obstante, Lara Pulido opinó que es acertado que el gobierno apueste por tecnologías alternativas basadas en los ecosistemas, toda vez que “los problemas ambientales de las ciudades solamente se van a resolver así, generando y adoptando soluciones que sean compatibles con la naturaleza, no en contra de ella, sino tratando de aprovechar el ciclo natural de las cosas y adaptar nuestros sistemas a la naturaleza, no al revés”.