
Miguel Palacios Moyotl. Cuenta con noventa y cuatro años de edad. Geólogo, meteorólogo y teósofo desde hace sesenta años. Instructor de hatha yoga en la Gran Fraternidad Universal. Profesor de primaria y secundaria. Ha sido un viajero incansable, habiendo recorrido casi toda África, Asia, Europa y América. Creador de la compañía de danza clásica Ballet de México y director de la Escuela Nacional de Danza Folklórica del Instituto Nacional de Bellas Artes.
A una cascada
Mi amor, en la sombra del silencio,
calladamente vive con la esperanza
de que tú hagas real su añoranza
en un instante de amor sin precio.
Debo conformarme con tan poco
porque poco me puedes dar,
el verte es volverme loco,
el besarte es principiarte a adorar.
Lo hermoso de tu cabello
sentí en mi anhelante mano,
en instante tierno y bello
que, cual plegaria de amor, llegó al arcano.
Vacío
En mí habita un vacío
y yo habito en él.
Voy en estéril tropel,
muriendo en el hastío.
Vacío, sinónimo
de la interna soledad,
azotada con la crueldad,
fruto mundano del egoísmo.
Anoche, a ti, Dios, clamé
y el vacío contestó,
vacío que tu huella dejó
y triste al vacío torné.
Amarga pena en el momento,
una lágrima cristalizó,
que hacia fuera no deslizó,
pero interna produjo tormento.
Vacío que se evade
con el amor profundo
que no lo hay en el mundo,
que en crueldad se debate.
Anhelo amortiguado
por desierto interno
de la gente, con eterno
desamor desmesurado.
En espiral infinito
en el vacío me proyecto
y me mantengo erecto,
y el dolor no musito.
Oh Dios,
al vacío tú me atas,
en el vacío me dejas,
mi amor no lo aquilatas
y en el vacío me matas.