Maryfer Santillán. Rutinas

Maryfer Santillán. Actriz, cantante, bailarina y poeta. Cuenta con una trayectoria de 17 años de experiencia, habiendo trabajado en teatro, cine, radio y televisión. Entre sus participaciones destaca su actuación en la ópera en náhuatl Cuitlahuatzin de Samuel Zymman y Samuel Maynez en Bellas Artes. Recientemente, participó en las películas Héroes y Un Mexicano en la Luna, una producción ítalo-mexicana. Su colaboración en radio, en distintos programas con cápsulas de fomento a la lectura tituladas Maryfer con siete letras, y su participación por cuarta vez en las Antologías Sabersinfin, demuestran su pasión por las letras y la poesía.

 

Rutinas

 

Dices que me quieres mientras te haces un sándwich y terminas comiéndote tus palabras a mordidas.

Te levantas a las 7 a. m. y te bañas con los halagos que me hiciste, para dejar tu cabello un poco más reluciente.

A las 8 desayunas medias frases para mí y las otras chicas de la lista.

Llegas a la plaza a las 10 entre emoticones disfuncionales.

A las 12 te escondes entre las fuentes y tropiezas discreto con miradas desgastadas.

Son las 2:30 y llevas media hora buscando monosílabos para espolvorear sobre el spaghetti de puntos y comas.

Dan las 5 y atrapas del cielo un balón lleno de nuevas oraciones inconclusas.

A las 7 te cambias la ropa por el traje de corbata con letras de canciones viejas.

Cuando dan las 9 se te antoja otro sándwich, pero con relleno de desvelos.

Y a las 10 p. m. se te olvida que te comiste el «te quiero» de la última salida.

Justo a las 11 te decides a dormirte y me sueñas idealizada en el puente de sonrisas falsas.

La mañana siguiente despiertas confundiendo el sueño con tu realidad

Y olvidas el sándwich que te comiste el día anterior.

Terminas creyéndote las sonrisas falsas y empiezas tu rutina a las 7 en punto, igual a la del día anterior.

 

Deseos

 

Le pedí a la noche que me regresara a donde estuve antes.

No puedo quejarme porque sí lo hizo.

Me faltó especificar a qué momento del ayer deseaba regresar

O avisarle que quería cambiar unas cuantas cosas del pasado antes de volver a él.

Subo las escaleras y termino siendo un escalón más;

debo dejar de mimetizarme con el ambiente o terminaré siendo un adorno dentro de tu habitación.

El teléfono suena demasiado y la repetición constante convierte en eco todas mis respuestas.

Siempre regreso a ese punto del bosque donde el tiempo no avanza y nunca nadie me encuentra.

Mis lágrimas por fin han dejado de brotar, pero el sentimiento ha creado su casa en mi pecho.

Creí que regresar a quien fui se sentiría mejor; pero al final descubro que nunca volveré a ser la misma.

No hago ningún reproche por estar donde pedí, pero la satisfacción que esperaba jamás llega a mi puerta.

Me termino fundiendo con el tapete y esperando en lugares que ya no existen a personas que solo aparecen en mis sueños.

El olvido no llega, el ayer se queda, el mañana espera, pero el hoy se frena.

Pensaré mis palabras antes de seguir pidiendo, mediré los resultados antes de seguir deseando.