
Luz Alfa Vargas. Originaria de Huejutla, Hidalgo, México. Estudió en la Escuela Normal, donde obtuvo el primer lugar en poesía, y realizó cursos de expresión y apreciación artística en el CAM Pachuca. Es presidenta de la Real Academia Internacional de Arte y Literatura, de la cual obtuvo un galardón cultural, y presidenta de la Unión Hispano Mundial de Escritores Filiales Hidalgo. Es maestra jubilada; en su función de Inspectora de Educación, obtuvo el premio al mérito cultural en 1999. Sus obras literarias en diversos géneros (poesía, crónica, leyenda y cuento) publicadas en Amazon son bestsellers mundiales. Dos de ellas se encuentran en el Museo Cervantes de París, Francia, debido a su asistencia al Primer Congreso Mundial de Autoras y al Segundo Congreso en Las Vegas, Nevada, EE. UU., y en California, donde obtuvo el segundo lugar en poesía. Logró seis preseas por la elaboración y presentación de ocho antologías nacionales e internacionales.
HUASTECA
Canto de aves, en ramas de sauces,
eres tierra de hermosas flores
y aves de mil colores,
descendientes de aztecas, mexicas,
que, cansados de la travesía,
nos heredaron encanto y sabiduría.
HUASTECA
Lugar de ceibas y flamboyanes,
de tierra fértil, de bellos ríos y lomeríos.
HUASTECA
En estos estados tu vida es:
Veracruz: es arrullo del mar
Tamaulipas: de hermosa brisa
San Luis: de ríos y paisajes
Puebla: de bellas flores
Querétaro: de cultura ancestral
Y en Hidalgo, la historia es vida
cuando es xantolo,
en un mito, la muerte ríe feliz.
Y su iconografía de bordados,
la alfarería y su gastronomía.
HUASTECA
Fuiste el nido de la cultura del huapango,
de hermosos sones y el zacahuil.
HUASTECA
Eres de gran belleza,
prodigio de la naturaleza.
Tu tierra es fértil, con aroma de café,
de exuberante naturaleza.
Tu lengua, el idioma náhuatl, es sin igual,
patria bendita, muy cultural.
Hay instantes
Hay instantes en la vida
en que se antepone el corazón.
Son sentimientos que te llevan al amor
y hay palabras tan sublimes
que te llenan de ilusión,
cuando las estrellas y la luna son cómplices,
cómplices de amor.
Hay instantes de gritos, gritos de dolor,
éxtasis supremo de pasión
que cimbran el latir del corazón
y me llevan a
perderme entre las letras,
estas bellas letras,
que parecen la más romántica canción.
Hay instantes de gritos, gritos de dolor,
son misiles al amor,
cual lápida de muerte que yace en un cajón.
Se precisa defender lo defendible
cuando aún el alma mueve el latir del corazón,
pero antes que la luna,
la luna se disponga a perderse
y confundirse entre la bruma,
y los lirios sean solo espuma.
Hay instantes en la vida
en que el más cálido tesoro implica un:
amor, perdón,
amor, lo siento,
yo te amo.