
Lulú Portillo, orgullosamente Potosina, Maestra de Primaria, profesión que la ha llevado por la vida leyendo la realidad del mundo y nutriendo su poesía con el pan de amor y de dolor, enriqueciendo su alforja de caminante con angustia y esperanzas, con deslumbramientos y nostalgias que expanden y profundizan un territorio único del alma humana, de la humana peripecia. Posee una poesía fresca, precisa y transparente; que muestran que ha vivido intensamente, cara al destino. Va por los caminos, andándolos, palpándolos, auscultándolos sin falsas anteojeras, sin márgenes excluyentes, para que luego de ese acopio de vida, se transmute en pulsaciones de palabras hechas poesía. Ella Lulú Portillo la mujer del oleaje poético.
Presentación para el Movimiento Poético Mundial
Lectura Acción Poética Mundial por Gaza
Un nuevo día
Por fin amaneció,
esta noche estuvo corta,
se escuchaba a los lejos
el cantar del grillo.
Un silencio enorme, acostado, inerte
solo uno que otro ruido de la calle
a lo lejos el sonar de las sirenas
que tristeza escucharla,
algún herido, apuñalado, golpeado, accidentado,
solo el silencio de la noche lo puede decir…
El silencio al final, vuelve amanecer
y regresan las risas,
las esperanzas y las nuevas ilusiones
de un nuevo día.
La vida sigue… y continúa siendo un maravilloso regalo.
La vida se va.
La vida se va, llega sin avisarnos,
sin prepararnos, sin decidirlo.
Y a veces, no nos permite ni despedirnos,
y nos vamos sin un adiós sin un abrazo,
sin un te amo, sin un perdóname.
Mientras vivimos, realizamos tantos viajes
y hacemos tantos planes,
pero nunca pensamos solo en eso…
La vida se va cuando menos lo esperamos
y como un ladrón nos transporta a otro plano.
Es como un rapto
que deja una estela de dolor y llanto,
es inexplicable y lleno de asombro,
cuesta creerlo porque parece una mentira.
Es una lucha para los nuestros, poder aceptarlo.
Porque duele tanto, que hasta respirar se hace difícil.
Nunca pensamos que en cualquier instante
podemos perder la vida y la desperdiciamos.
La vida se va corriendo tras muchas cosas,
acumulando bienes y apegándonos a todo,
cuando sabemos que nada nos llevaremos.
A veces, salimos de casa dando un portazo
sin pensar que quizás, ese sea nuestro último adiós
y será el último recuerdo que dejaremos.
Pero así, es como vivimos…
ES ASÍ COMO la vida se nos va.
Lulú Portillo
19/04/24