
Por Ismael Rojas Cuellar
La seguridad que caracteriza a Lomas de Angelópolis también puede convertirse en un atractivo para integrantes de grupos criminales que buscan pasar inadvertidos en Puebla.
El secretario de Seguridad Pública estatal, Francisco Sánchez González, reconoció que personas vinculadas con actividades delictivas buscan zonas residenciales con accesos restringidos, controles de ingreso, vigilancia privada y cámaras de videovigilancia, precisamente porque estas condiciones les permiten mantenerse ocultos y dificultan su detección.
Las declaraciones del funcionario surgieron después de la captura de Govén Ulisses “N”, alias “El Amarillo” o “El Gobén”, señalado por las autoridades como integrante de una célula vinculada con “Los Rusos”, quien fue detenido el pasado 3 de septiembre en Lomas de Angelópolis.
Sánchez González, sin embargo, dejó claro que Lomas de Angelópolis no puede ser considerada un refugio exclusivo de la delincuencia, pues existen otros desarrollos residenciales con características similares que también pueden resultar atractivos para quienes buscan evadir a las autoridades.
El secretario explicó que los grupos criminales buscan lugares que les proporcionen mayor seguridad y privacidad, con filtros que permitan controlar quién entra y sale.
El caso de “El Amarillo” volvió a poner bajo los reflectores a una de las zonas residenciales de mayor plusvalía de Puebla, luego de que su captura derivara además en cateos y aseguramientos de vehículos, armas y presuntas drogas.
Así, la misma infraestructura diseñada para proteger a los residentes de Lomas —accesos controlados, vigilancia y privacidad— también puede ser aprovechada por quienes pretenden esconderse de la justicia.