Las sospechas de corrupción de Claudia Rivera

Victor de Regil

 

Para nadie es es un secreto que el sospechoso y tan redituable otorgamiento masivo de permisos para construcción de edificios de departamentos en el Barrio de Santiago, en la capital poblana, que realizó el gobierno de Claudia Rivera Vivanco, entre 2018 y 2021, no solamente ha resultado en un caso escandaloso de presunta corrupción, además de la agresión e invasión de la vida cultural y patrimonial de la zona, sino que ahora mismo representa un grave riesgo para los poblanos y poblanas que ahí viven; para sus patrimonios pero, sobre todo, para sus vidas.

Este caso de voracidad, específico, de los funcionarios de Secretaría de Desarrollo Urbano y Sustentabilidad, de la Coordinación Ejecutiva de la Presidencia, y del primer círculo de Rivera, lo denunciamos desde marzo del año pasado.

Ríos de dinero cruzaron el otorgamiento de esos permisos.

Muchas sospechas hay y muchas irregularidades, como la violación de leyes, reglamentos y el incumplimiento de convenios federales. Muchas manos y varias construcciones están involucradas.

Sin embargo, actualmente el caso más grave lo representa el inmueble que está por terminarse en las esquinas de la 19 Sur y 13 Poniente.

Sin contemplar que el predio no reúne con las condiciones adecuadas, de acuerdo con advertencias de especialistas, se construyeron 10 pisos.

Se trata de un terreno que antes albergó una construcción que fue popularmente conocida como “la casa del Doctor Patiño”.

Ahí, su suelo y subsuelo nunca fueron usados para obras de esas dimensiones.

El año pasado, la edificación fue clausurada por la Secretaría de Medio Ambiente estatal, por no contar con la autorización de impacto ambiental.

Por cierto, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) no ha intervenido para resguardar el patrimonio intangible de los barrios en la ciudad.

En este caso específico y en otros.

Finalmente, en esta edificación, como muchos otros casos con irregularidades, se reiniciaron las obras. Está por culminarse, hay riesgo y muchos de ellos muy graves.

En el edificio de 10 pisos hay más de 60 departamentos, locales comerciales y un gimnasio.

El costo de departamentos alcanza los 2 millones de pesos. Haga usted cuentas, cuánto dinero se movió en este caso.

De ahí que nada raro sea la sospecha sobre los permisos que otorgó la administración de Rivera Vivanco, quien por cierto en estos días cursa un doctorado sobre Estudios Socioterritoriales.

Lo hace en el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego”, con beca del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

O sea, beneficiaria del erario, de los impuestos de todos y todas.

Hay otras obras con anomalías tan grandes, como similares, también en el Barrio de Santiago.

Una en la 11 Poniente y 15 Sur, en la 13 Poniente y 21 Sur, dos más en la 13 Poniente 1517.

La trama de estas inmobiliarias que se publicitan como “Perseo”, es muy extraña.

Una gran estela de anomalías las acompaña.

Se promocionan con varias razones comerciales, para eludir responsabilidades legales, nos asegura una fuente.

Tienen un “despacho constructor” en la 21 Sur 1313, desde el que se ocupan en “ubicar terrenos y casas en venta, para comprarlas”.

En la operación, más adelante “aparecen inmobiliarias que invierten capital económico y una promotora ‘Construye tu Casa’, que se dedica a promocionar la venta de departamentos.

La operación requiere de ligas y lazos con los funcionarios.

Fue el caso de la administración de Claudia Rivera Vivanco.

Así tuercen y consiguen los permisos, aunque el uso del suelo no sea apto la construcción de edificios y departamentos a gran escala.

La advertencia está ahí. Urgen acciones.