
Janet Tello Noriega, originaria de Tierra Blanca Veracruz, México. Autora del libro: “A flor de piel… versos, tinta y corazón” presentado Internacionalmente en la III Caravana Poética en el Dorado sueño de la poesía Colombia 2025. También asistió a la 33 Feria Internacional del Libro en Santic Espíritus, provincia de la Habana Cuba, donde presentó su más reciente creación literaria. Embajadora de Sábados Poéticos la nueva Barraca con sede en Madrid. Embajadora cultural de la academia nacional e internacional de poesía con sede en boca del Rio Veracruz. Directora para México de la Revista Internacional “AMERICA SIN FRONTERAS”. Con reconocimientos a nivel nacional e internacional por sus presentaciones tanto de manera presencial como virtual, en diferentes foros culturales y países.
Trovador de veras
Nidito de mi corazón, eres tú. . .
¡Mi bello Veracruz!
Crepúsculo donde el poeta encuentra la inspiración.
Yo quiero admirar la noche,
y sentarme en la orilla a meditar
sentir que la brisa me toque y arrullarme
con las olas del mar.
Vestirme de azul la mirada,
ver la luna llena brillar,
y mirar danzar las estrellas
cubriendo todo el manto estelar.
Son tus aguas refrescantes;
las que llenan mi alma de felicidad.
Es tu puerto un lugar seguro,
donde puedo descansar,
donde el alma se transmuta en amor y en tranquilidad.
Son mis pies los que corren anhelantes
hacia tu encuentro,
son mis pies, los que tus olas desean acariciar;
los que prueban la dulzura de tu tierra
y se anclan a tu mar.
Son tus noches diluvio de estrellas,
donde presumes las lunas más bellas;
donde el trovador que llevo dentro
se llena de admiración.
Mi corazón te canta en su interior,
una linda canción, llenito de emoción,
por tu rocío reparador.
Es el azul que me regalas
en tu playa regatas;
con la luna bañada de plata;
como faro iluminador.
Mi corazón te versa de a de veras,
te habla con sinceridad,
y le canta a las estrellas
una canción que le hace soñar.
En tus olas nacen versos nuevos
poesía llena de inspiración,
talismán de mil secretos
convertidos en canción.
Te cantaré con la jarana, una tierna canción
que te contagie de emoción,
y que al escucharla vibre todo tu interior.
Le cantaré también a la luna
una melodía envuelta de color;
como el jarocho que llevo adentro
alegre, pícaro y trovador.
Que el oleaje marmolee su luz infinita,
que la brisa del mar nos colme la noche de esplendor,
nos vista a todos de poesía, arte, pintura y pasión.
Con versos para mi puerto,
¡saliditos del corazón!