Freno en la economía poblana

 Vìctor de Regil 

La economía poblana presenta problemas, pues entre 2024 y 2025, 10 de los 15 sectores productivos que operan en nuestro Estado registraron una contracción en su Inversión Extranjera Directa, destacando los casos de la industria manufacturera, el comercio al por menor y los servicios financieros. Esto obedece a la disminución e incluso al retiro de capital por parte de los principales socios comerciales de la entidad, como Estados Unidos, Alemania y España, de acuerdo con cifras de Economía.

Dicha contracción responde tanto a factores internacionales como internos. Entre ellos destacan la incertidumbre generada por la política arancelaria, la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, así como la falta de incentivos fiscales, infraestructura adecuada y un marco legal que fomente la inversión.

La dependencia federal informó que la industria manufacturera, principal motor económico de la entidad, fue la más afectada, al pasar de 3 mil 347.2 millones de dólares a mil 206.7 millones, lo que representa una caída superior al 60 por ciento. A este sector le siguieron el comercio al por menor, que descendió de 103 millones a 17.3 millones de dólares, y los servicios financieros y de seguros, que pasaron de 63.7 millones a un saldo negativo de -12.9 millones.

De igual forma, otros sectores con retrocesos fueron la minería y la construcción, que quedaron sin captación de inversión en 2025, así como los servicios profesionales, científicos y técnicos, que disminuyeron de 17.3 a 12.5 millones de dólares. También se observaron bajas en información en medios masivos, servicios de apoyo a los negocios, educativos y de esparcimiento.

Pero otros sectores han sido más beneficiados, pues lograron incrementar sus niveles de inversión. Destaca el rubro de transporte, correos y almacenamiento, que creció de 27.3 millones a 213.9 millones de dólares, seguido por agricultura y ganadería, que pasó de 8.3 a 42.5 millones. Asimismo, energía eléctrica, agua y gas registró una captación de 8 millones de dólares, luego de no reportar inversión el año previo.

También se observaron ligeros incrementos en comercio al por mayor y servicios inmobiliarios y de alquiler, aunque con montos menores en comparación con los sectores más dinámicos.

Uno de los elementos que explican este problema, es la caída en la inversión de la mayoría de los sectores productivos está directamente relacionada con el comportamiento de los principales socios comerciales de Puebla, que redujeron de manera significativa su capital o incluso retiraron recursos previamente colocados en la entidad.

Estados Unidos reportó una salida de capital por 54.8 millones de dólares, lo que refleja un retiro neto de inversión. En tanto, Alemania disminuyó en 88 por ciento sus niveles de inversión, al pasar de 3 mil 700.3 millones de dólares a 429.7 millones.

Por su parte, España redujo su participación de 116 millones de dólares a apenas 0.5 millones, mientras que Argentina prácticamente eliminó su presencia al pasar de 68.7 millones a solo 0.1 millones de dólares.

Si bien algunos países incrementaron su inversión en Puebla durante 2025, como Francia, que pasó de 14.9 millones a 656.9 millones de dólares, y Canadá, que aumentó de 98.8 millones a 227 millones, estos crecimientos no fueron suficientes para contrarrestar la caída de los socios con mayor peso económico.

La caída en la inversión, responde a un entorno de incertidumbre global y nacional que ha frenado la toma de decisiones de los inversionistas. Entre los factores externos está la imposición de aranceles y la revisión del T-MEC, que han generado cautela en los mercados internacionales.

A nivel interno, persisten desafíos estructurales como la falta de incentivos fiscales, deficiencias en infraestructura y la necesidad de contar con un marco normativo que brinde mayor certidumbre y facilite la llegada de capital extranjero.

Ante este panorama, el sector en Puebla ha comenzado a implementar estrategias para revertir la tendencia negativa. Entre ellas destacan la generación de alianzas con empresas internacionales, la apertura de nuevos mercados y el impulso de un programa para que la manufactura automotriz diversifique sus operaciones hacia otros sectores.

Asimismo, se contemplan misiones comerciales dirigidas al sector industrial en países como China, con el objetivo de atraer nuevos capitales y evitar que Puebla continúe rezagándose frente a otras entidades en la captación de inversión extranjera.