En ocho años, CDMX perdió 18.7 km de áreas verdes: Centrus

·       El 26% de esa pérdida está asociada al derribo de árboles en frentes de manzana y vía pública

Jesús González Alcántara/ICM

De los 610.5 kilómetros cuadrados de suelo urbano de la Ciudad de México, el 19.3% correspondía a áreas verdes urbanas en el año 2000. Para 2008, el porcentaje bajó a un 16.3%. Si esa pérdida neta de 18.7 kilómetros de áreas verdes se dividiera en los ocho años sería del orden de 2 kilómetros cada año, algo así como cinco veces el Parque La Mexicana.

 

Lo anterior fue dado a conocer por el Dr. Juan Manuel Núñez, investigador del Centro Transdisciplinar Universitario para la Sustentabilidad (CENTRUS) de la Universidad Iberoamericana, durante su participación en el Seminario de Investigación con el tema ‘Análisis espacial de las áreas verdes urbanas en la CDMX’.

El Dr. Núñez informó que dicha instancia académica realizó un análisis espacial comparativo de los Inventarios de Áreas Verdes Urbanas de la Ciudad de México publicados en 2002, 2010 y 2017, poniendo atención en las características específicas de cada inventario para conocer los procesos de cambio de los tipos de vegetación, categorías de manejo y conservación, así como saber sobre los usos de suelo urbano.

 

Para el Dr. Núñez, según el análisis de cambio de las áreas verdes urbanas, propuesto en este trabajo, se podría concluir que las políticas de reverdecimiento urbano impulsadas en las diferentes categorías de manejo han mantenido los espacios verdes urbanos de la ciudad, de hecho, se han incrementado los espacios verdes dentro de esas áreas, producto de una política de mejora y recuperación de áreas verdes urbanas.

 

En los últimos 20 años, abundó, el Gobierno de la Ciudad de México ha impulsado la generación de diferentes esfuerzos que incluyen diversas fuentes de datos, definiciones, escalas y periodos de tiempo para la elaboración de inventarios de áreas verdes que faciliten la planeación y la gestión integral de la infraestructura verde de las ciudades.

 

De los 18.7 kilómetros de áreas verdes perdidas, el 26%, alrededor de 4.86 kilómetros, está asociada con derribo de árboles en frentes de manzana y vía pública, y el resto de las áreas verdes que se pierden están asociadas con los usos de suelo habitacional (63.1%), equipamiento (17.2 %), espacios abiertos (11.5 %), planes parciales de desarrollo urbano (4.6 &), y usos industriales, comerciales y estacionamientos (3.6 %), principalmente.

 

Aunado a eso, las áreas verdes privadas o informales, que representan aproximadamente el 60% de las áreas verdes urbanas totales de la ciudad, se han perdido a partir del cambio de uso de suelo urbano, enfatizó el investigador del CENTRUS.

 

Por otra parte, el análisis realizado permite constatar que el 43% de áreas verdes, áreas de valor ambiental y áreas naturales protegidas de la Ciudad no tienen planes de manejo, lo cual genera un gran vacío respecto a lo que debe contener un programa adecuado de gestión.

 

A nivel de las alcaldías, el análisis deja ver que son Cuajimalpa de Morelos (-17.0%), Coyoacán (-13-4 %) y Álvaro Obregón (-12.5 %) las que registran mayor porcentaje de cambio negativo. Mientras que las únicas con cambio neto positivo son las alcaldías centrales de Miguel Hidalgo (6.9 %), Benito Juárez (3.6 %), Cuauhtémoc (3.0 %) e Iztacalco (o.6 %), además de Magdalena Contreras (4.8 %).

 

Finalmente, el Dr. Núñez afirmó que el problema de fondo es la distribución de las áreas verdes; se trata, dijo, de un “efecto de desigualdad de las áreas verdes”.  Si se quiere tener una mejor distribución en toda la ciudad se necesita conocer la cantidad, el lugar donde están ubicadas, su tamaño, a qué distancia están de la población, qué función cumplen o qué servicios brindad esas áreas verdes, porque esos beneficios permiten mejorar la calidad de vida de los habitantes de las ciudades.

 

El análisis comparativo, concluyó el Dr. Núñez, forma parte una serie de trabajos de investigación del CENTRUS para poner en la discusión pública la gestión de las áreas verdes en la ciudad, bajo un enfoque más integrado de cómo ha venido sucediendo, pues independientemente de su estatus de manejo, todas las áreas verdes de la ciudad cuentan a la luz de los conceptos de infraestructura verde y servicios ecosistémicos.