
Víctor de Regil
Lamentablemente, a más de una década del feminicidio de Karla López Albert que conmocionó a Puebla, el caso volvió a estallar luego de que el juez Enrique Romero Razo le otorgó la libertad a Manuel Forcelledo pese a que fue sentenciado a 76 años de cárcel por planear el asesinato de la joven embarazada, implementando un presunto “cochupo” judicial.
Y es que, las medidas cautelares que le impuso la secretaria de acuerdos, Angélica Rodríguez Zamora, a Forcelledo Nader fue la firma periódica y el uso de brazalete electrónico. Fue por este dispositivo que no logró salir del Penal de San Miguel. En la tramitación del brazalete se comprobó que tenía otra causa penal que le impidió obtener la libertad.
En medio de este escándalo se encuentra el juez Enrique Romero, quien, habría actuado a favor de Forcelledo Nader y planeó una estrategia para ausentarse entre el 11 y el 14 de mayo, aún a sabiendas de que el 12 de mayo se realizaría la audiencia para desahogar la solicitud de cambio de medidas cautelares solicitado por el feminicida, dejando a cargo a su secretaria de acuerdos, quien ni siquiera estaba habilitada para ejercer funciones de jueza, pero aun así aceptó y firmó la liberación del feminicida con el cambio de medidas cautelares.
Este hecho ya es investigado por el Consejo de la Judicatura del Tribunal Superior de Justicia, pues ni la licencia sin goce de sueldo por cinco días ni la designación de Rodríguez Zamora para suplir su ausencia fue solicitado y mucho menos avalado por dicho órgano de administración y disciplina, por lo que las actuaciones fueron ilegales.
La estrategia del juez al designar como encargada de despacho a la abogada Angelica Rodríguez, es que él no sería quien firmaría y avalaría la libertad del feminicida de Karla López Albert, por lo que su actuación no quedaría en duda ni en entredicho.
El cochupo judicial era la estrategia para que Forcelledo recuperara su libertad, pero, sin que se le responsabilizara al juez por la decisión tomada en el cambio de las medidas cautelares y de esta forma, el hecho pesara sobre la abogada Rodríguez Zamora.
Con la noticia de la supuesta liberación de Forcelledo, es de resaltar que durante siete años estuvo sin condena pues durante todo el proceso por buscar la justicia para Karla y el bebé que esperaba, la defensa y familia del feminicida trataron de echar abajo el caso y de retrasar su sentencia.
El primer feminicidio que consternó a todo el estado, fue el de Karla López, la joven de 31 años de edad que se enamoró y a quien conoció en junio de 2013 en “La Chilanguita” en Angelópolis, donde fueron presentados por unos amigos en común y a partir de ese entonces comenzaron a salir, lo que derivó en una relación sentimental que fue el inicio de una gran pesadilla.
Karla, tenía cinco meses de embarazo, pero, Manuel se rehusaba a aceptar que el hijo que la joven esperaba era suyo y la intentó convencer en varias ocasiones para que abortara, a lo cual, la joven se negó rotundamente. El 30 de enero de 2014, las redes sociales y los noticieros se inundaron de fichas de búsqueda para localizar a la joven, quien fue reportada como desaparecida luego de que se reunió con Forcelledo Nader en el Salón de fiestas infantiles “Katz” ubicado en San Pedro Cholula.
Karla, fue citada bajo engaños, pues, supuestamente, el hombre la convenció de tener un encuentro para platicar acerca de cómo llevarían el embarazo, pero, al momento en que López Albert llegó al inmueble, su novio no se encontraba solo.
Con él, se encontraban dos escoltas, Rodrigo Solís y Moisés Cordero, quienes fueron los autores materiales del crimen, mismos que junto a Forcelledo, sometieron y golpearon a la víctima hasta dejarla inconsciente y posteriormente, la estrangularon.
El cuerpo de Karla fue depositado en la cajuela de su vehículo y conducido hacia la CDMX, siendo abandonado en la delegación Tláhuac, donde fue localizado el 2 de febrero por las autoridades capitalinas, quienes corroboraron que en el interior de la unidad yacía el cadáver de una mujer, el cual, identificado días después por los familiares de Karla.
De acuerdo a pruebas periciales López Albert murió entre el 30 y 31 de enero, tiempo que coincide en el día de reunión entre la víctima y su agresor.