Elizabeth López Jiménez. El nudo

Elizabeth López Jiménez. Nació en la ciudad de Tlaxcala, México. Es egresada de la carrera de Diseño de Modas por la Universidad Realística de México (URM) y cuenta con una maestría en Educación por el Instituto Universitario Tec Mexiquense. Desde hace diez años, se desempeña en el sector educativo.

 

El nudo

 

La mente, un nudo gigantesco,

tiene un inicio, pero jamás un fin.

Intrincada en su complejidad,

teje pensamientos sin cesar,

en un laberinto sin salida visible,

donde cada esquina dobla en infinito.

La sonrisa, a menudo hueca,

una máscara de alegría falsa,

con ojos que vacilan,

perdidos en la neblina de la incertidumbre.

Es un espejo que refleja,

no lo que es, sino lo que se espera.

¿Y el alma?

Ella es una guerrera incansable,

con armadura forjada en resiliencia,

siempre en pie de lucha,

nunca derrotada, aunque a veces doblegada,

luchando para subsistir contra viento y marea.

 

 

 

 

 

Regalo divino

 

La existencia humana teje entrelazando

al cuerpo, a la mente y al alma.

Prioridades emergen, marcadas por su importancia,

mientras árboles, nubes y estrellas se regocijan,

celebrando cada día como un regalo divino.

En la Tierra, el Universo y el Cielo,

todo danza en la orquesta del amor.

El cosmos entero vibra con la melodía

de vivir intensamente, cada momento

un susurro del eterno baile de la creación.

Cuando se vive con pasión,

todo se alinea en perfecta armonía:

el aire que respiramos, la luz que nos guía,

señalando el camino hacia la plenitud,

un viaje guiado por la divinidad en cada paso.