
Elián Thomas Rementería. Es el más joven en el Taller de Escritura Creativa Miró, dirigido por Miguel Barroso Hernández, en Veracruz. El talento narrativo, de este niño de 11 años, sorprende por la facilidad con que construye y recrea sus historias.
Elián cursa 4.º año de primaria en el colegio Green Oaks y ama leer. También es feliz jugando pádel o practicando fútbol. Con disciplina y el apoyo incondicional de su familia, explora el mundo del arte, a través de la literatura, para tener mucho más claro el futuro de sus sueños.
La máquina del tiempo
Carlos es un niño de 13 años: ni muy alto, ni muy chico; ni muy gordo, ni muy flaco. Vive en un pueblo cerca de Roma y le apasionan las historias medievales y las leyendas sobre las peleas en el Coliseo romano.
Un día, jugando en el sótano de su casa, descubrió una luz muy brillante tras unas cajas apiladas en el suelo. Las movió y vio que alguien había ocultado allí una especie de máquina del tiempo.
El artefacto iluminó la habitación y parecía listo para cumplir el sueño de Carlos. El muchacho estaba emocionado porque pensó que podía viajar a la Roma de hace miles de años para ver a los gladiadores en el Coliseo. Pero luego se dijo: “¿y si viajo al pasado y hago algo que cambie la historia o, peor aún, me quedo atrapado en el tiempo?”. Entonces, decidió no arriesgarse…
Curiosamente, al siguiente día, de camino a la escuela, en la radio del coche de su papá, escuchó que iba a haber un sorteo y que el que ganara podía ir a las grabaciones de la película Gladiador. Carlos, obvio, se inscribió y, afortunadamente, ganó.
Una semana después, su papá lo llevó a las grabaciones y allí aprendió mucho más sobre la historia de la antigua Roma.