El dilema de los López

 

Gustavo Monterrubio Alfaro

 

EL CONTEXTO

La cancelación de la visa USA a Andrés Manuel López Beltrán, sin justificación oficial, ha desatado un torbellino de declaraciones contradictorias, indignación y júbilo; el gobierno la ha elevado a cuasi asunto de estado, y como preámbulo de acciones judiciales, se frota las manos la oposición, lo que en ambos casos me parece una exageración, porque este amigo no es funcionario de alto perfil, renunció al cargo en el partido Morena, porque anda por las tierras del sur, queriendo ser caudillo de las huestes tabasqueñas como diputado federal; las acusaciones de presuntos delitos graves diseminadas en diversas plataformas mediáticas, generalmente provienen de influencers y comunicadores pagados y de los que practican el juego de feria, tírele al negro; claro, es hijo del polarizante ex presidente, mandamás y fundador de Morena, razón por la que las especulaciones apuestan fuerte a favor y en contra.

En sentido contrario, los morenistas y aliados, reviran señalando a prianistas de ser los verdaderos traidores y vende patrias, protegidos de Washington, por eso a éstos no los molesta ni con la insinuación de una cancelación de visado.

Para empezar, otorgar, cancelar, pausar, denegar y suspender visados es potestad excluciva de cada nación, y punto.

La cancelación de la visa ocurre en un contexto de fuertes tensiones entre los gobiernos mexicano y norteamericano, en diversos temas, destacan las negociaciones sin rumbo del T-Mec, la cooperación bilateral en el área de la seguridad, la migración, la soberanía, los intercambios comerciales, los aranceles unilaterales y el veto a productos de exportación nacionales, entre otros.

Y, por parte de cierta oposición la execrable conducta que amenaza convertirse en cultura: ir a solicitar apoyo al extranjero para enfrentar presuntos delitos cometidos en territorio azteca e implorar auxilio ante el escaso apoyo político y amplio repudio electoral del que goza.

EL ALEGATO DE “ANDY”

En una epístola de tres cuartillas AMLB, expone lo que a su juicio son agravios y excesos contra su persona por parte de funcionarios del Departamento de Estado.

El junior dispara andanadas de adjetivos denostativos, que me quedé asombrado, yo que según lo que llamo mi estilo, adjetivo con pasión y entusiasmo; no inventa el hilo negro ni descubre el agua tibia, es más, en mi opinión, Marco Rubio y Christopher Landau son peores que como los describe.

Los acusa de politiqueros, propagandistas, hitlerianos, mendaces; arremete contra los que urdieron esa “burda y perversa canallada de estos funcionarios y otros halcones que, en sentido estricto, no son diplomáticos ni mucho menos políticos”, son pandilleros, espías, acosadores, intervienen y agravian a otros países, Andy es solo un accidente de estos depravados.

Son represores, autoritarios, facciosos, corruptos; sirven al mejor postor, que suele ser la industria armamentista o por hacer lobby a favor del que disponga de la chequera más generosa, y estos caballeros suelen ser mafias del poder económico yanqui, gobiernos dictatoriales y empresarios extranjeros corruptos.

Dice Andy que no le preocupa no poder pasearse por la Quinta Avenida, ni que le impidan gastarse unos miserables miles de dolarillos en prendas de uso personal, en tiendas muy muy exclusivas, en virtud que ha “descubierto” que la sociedad norteamericana es una colectividad enferma, decadente, racista, drogadicta, de familias desintegradas, con una creciente inconformidad y tristeza, y agrega que no hay bronca, que aún es joven y puede esperar el tiempo necesario a que gobierne alguien del perfil de Lincoln y Roosvelt, para que repare tan burda injusticia, de ser así, me temo que debe unirse a Vladimir y Estragón y esperar sentado a… el milagro.

Y para no dejar pasar la oportunidad apela al veleidoso e inestable Donald Trump a quien pide su opinión sin que confunda una humilde petición con un desafío; ya encarrilado el ratón le pide que con franqueza y siendo de interés público, le conteste dos pregunticas: si sabía o no sabía de su relevante, importantísimo y extraño caso, y si sabía lo acusa de prepotente, apoyado en la opinión que vertió AMLO sobre Trump, que es un tipo distinto al que trató cuando ambos presidían sus respectivas naciones; qué raro, porque Trump a diario se inventa y se reinventa, se niega a sí mismo, se auto anula y se auto adula, se insufla de poderes meta constitucionales, decreta, no concreta ni excreta conquistas y victorias bélicas y bucólicas, territorios de ultramar y estrechos acuosos; infla y desinfla su ego; afirma, niega y pausa simultáneamente, o sea, nunca ha cambiado, porque contradecirse y maldecirse, afirmar y negar, comprometerse y no cumplir, es una y la misma persona, la unicidad, es algo semejante al Trastorno de Identidad Disociativo.

Y finaliza su alegato con un estribillo que caracteriza a los de la 4T, si no estaba enterado Trump de lo que sus canallas subordinados fraguaron, entonces desliza que la cancelación es “fobia enfermiza” de los conservadores  que quieren dañar al Movimiento de Regeneración Nacional y a sus dirigentes, así que para enmendar semejante despropósito le lanza una pregunta ingenua, ¿Por qué no los destituye? A Rubio y a Landau, en virtud que son un par de trúhanes, forman una camarilla de tunantes, hacen mancuerna para causar desdoro a su gobierno, como si el decoro y la decencia fueran virtudes que preocupan a Donald Trump, y de pilón le sugiere que contrate funcionarios profesionales y leales.

“Espero su respuesta para también saber a qué atenernos…,”, concluye. ¿Este plural a quién incluye?

MI OPINIÓN

Mi modesta opinión es la siguiente. ¿Cancelarle la visa a AMLB es injerencia en la política doméstica? En mi opinión no, no esta decisión que no depende del gobierno mexicano, no obstante, no ha sido justificada por la autoridad gringa, sin embargo, desde luego que sí debe vincularse con las elecciones próximas allende el Río Bravo en noviembre y aquende el Rio Bravo en junio del próximo año; en ambos escenarios debe inscribirse ésta, arbitraria sí, pero entendible decisión, porque la arrogancia del gobierno norteamericano ya no se oculta, se presume, se exhibe, se amplifica a los cuatro vientos por el actual gobierno y en este cinismo sin fronteras debe inscribirse dicho sainete.

Destacan dos objetivos inmediatos: primero, lanza un guiño a la oposición que suele peregrinar a la meca blanca a pedir humildemente la protección “divina” y, segundo, intentar influir en la elección en la que el candidato es AMLB.

Lo primero tuvo efectos inmediatos, circulan en los medios tradicionales y redes sociales mensajes, cartones, memes jubilosos y esperanzadores que extienden el alcance de la supresión de la visa a acciones judiciales, con el padre y los hermanos en el mismo expediente y vistiendo el mismo conjunto reglamentario, en abono a lo anterior, José Ramiro López Obrador, atiza la hoguera: “realmente al que quieren no es al chico, sino al grande”. (La Jornada, 16-VIII-26) Y obvio que sabe lo que afirma, porque recuerden que algunas decisiones de AMLO, no fueron del agrado de Washington y éste le está pasando factura. En la misma edición, a modo de mofa, se inserta una foto de José Ramón López Beltrán, luciendo una camiseta con estampado del negocio Buc-ee’s, frente al mismo, en Texas.

Lo segundo, dudo que logre reducir las probabilidades de que AMLB sea diputado federal y eventualmente candidato a gobernar el Edén tropical, si no le disputa el cargo su tío, citado supra.

Que intervengan en los asuntos internos de México el gobierno norteamericano y posiblemente el israelí, no es ninguna novedad, sólo que ahora, además de los instrumentos tradicionales: dinero sucio, declaraciones de apoyo, campañas negras y presiones contra los candidatos no controlados, inducción y compra de votos, se hará público lo que hacen, y lo más peligroso es que usan herramientas más sofisticados e invisibles y más difíciles de neutralizar y revertir, porque los judíos han desarrollado software intrusivo y malicioso muy eficiente.

Pero hay un atenuante, México comparte más de tres mil kilómetros de frontera con Estados Unidos, y un conflicto social provocado por la abierta injerencia extranjera en el proceso electoral, que derive en inestabilidad política y social, impactaría la espiral de tensiones sociales que se agitan en el seno de la sociedad norteamericana, y que tal vez, sólo esperan la chispa que incendie la pradera.

Washington provoca e instiga pleitos a miles de kilómetros de sus fronteras, lo más lejos posible de casa, pero no en sus fronteras, y no obstante, ser Trump un tipo temperamental e impulsivo, no está loco y tiene asesores que en este caso podrían disuadirlo de semejante torpeza.

En este contexto se inscribe la amenaza de la opción militar contra Cuba, pues seguirá sobre el escritorio de Trump, en el lugar donde ha estado desde principios de los sesenta, del siglo pasado.

Creo que AMLB debe verle el lado positivo a este incidente que le sorprendió e irritó sobremanera, por ejemplo, en lugar de sacar divisas del país y gastarlas en restaurantes con estrellas Michelin y adquirir prendas de marca en tiendas muy muy exclusivas, puede irse de shopping con Doña Esperancita, Beatriz del Carmen, Paula y Yamili, entre otras, expertas en tira bordada en punto de lomillo, prendas que las firmas de diseño de alcance internacional se piratean o copian y las promueven sin pagar regalías a sus creadoras, de esta manera apoya la economía nacional degustando tamales de chipilín, pejelagarto asado y puchero tabasqueño, y puede adquirir blusas, guayaberas, camisas y pantalones de lana, zapatos de cuero, calzones de manta ribeteados y un arriscado sombrero, en beneficio de los mexicanos.

Por último, debo aclarar que Andrés Manuel López Beltrán, no es México ni representa al país ni es símbolo patrio, es más, no representa a Morena, a un segmento de éste, tal vez, es un ciudadano ordinario, con un parentesco extraordinario, nada más; más aún, a mí no me representa, porque no le he delegado la representación de mi individualidad bajo ninguna modalidad y circunstancia, de ahí que sea un asunto de familia y debe ser abordado como tal, y si algunos morenistas, no morenistas y ciudadanos en general, se indignan y piden actuar por los presuntos agravios y supuestos ataques a las personas, instituciones gubernamentales y partidistas morenistas, es su derecho y muy respetable, como el mío es el opuesto, y que cada quien cargue con la cruz que se eche a cuestas.