El desastre del PAN

 

Víctor de Regil

 

La discusión sobre la Ley de Ciberasedio en Puebla dejó un pésimo diagnóstico sobre el PAN y sus posibilidades hacia la elección intermedia de 2027: es inservible como oposición, está roto y sus disputas intestinas le anuncian un naufragio.

Y es que recordemos que las reformas al Código Penal del estado, que tipificaron varios delitos digitales y que han generado un debate, exhibieron a los panistas al desnudo y sin pudor, así como sin solución para sus yerros y pleitos internos.

La tibieza y subordinación que mostró la dirigencia estatal, que encabeza Mario Riestra, confirmó el caos del otrora partido gobernante en Puebla. El caso exhibió los pactos secretos de Riestra con el régimen armentista, que lo impulsó a la dirigencia estatal.

Mario se refirió al asunto en un comunicado dejó al descubierto que le debe mucho al actual régimen; para comenzar su llegada al Comité Directivo Estatal del PAN. También dejó clarísima la profunda división que existe en el PAN de Puebla. Resultó inútil que Riestra tratara de fijar una postura “moderada”, con un insaboro e incoloro comunicado.

Lo lamentable es que no sólo no condenó la Ley de que algunos colectivos, periodistas y hasta la CNDH interpretan como una amenaza de censura a la libertad de expresión, sino que hasta agradeció al gobernador que haya llamado a discutirla y/o mejorarla, aunque ya hubiera sido aprobada.

El comunicadito proarmentista desató los demonios intestinos del PAN-Puebla. Los grupos afines al ex alcalde Eduardo Rivera aprovecharon la coyuntura para exhibir a Mario Riestra como lo que es: un líder “opositor” cómodo, acomodaticio y simulador.

Riestra no controla a los diputados locales, pues la mayoría obedecen al ex alcalde capitalino, a excepción de su hermana, Susana Riestra, faltaba más. Para lavarle un poco la cara, ella asumió públicamente una postura más crítica y aguerrida.

Por su parte, los cercanos a Rivera llamaron a ampararse o promover un recurso ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, una postura que nunca respaldó Riestra.  Todo desató una gran inconformidad que terminó rebotando en el líder nacional del blanquiazul, Jorge Romero.

El presidente del Comité Ejecutivo Nacional ordenó la publicación de un desplegado en un sentido diametralmente opuesto al de Riestra. Con una postura de verdadera oposición.

“El Partido Acción Nacional rechaza tajantemente la reforma aprobada por el Congreso del estado de Puebla que castiga con cárcel a quienes ‘ofendan’ en redes sociales. Se trata de una norma ambigua, con términos vagos, que representa un grave retroceso en materia de libertades y a la censura desde el gobierno”, dice el texto oficial del CEN.

Incluso, el comunicado resulta además tácitamente severo contra Riestra, pues le corrige la plana y lo desnuda en sus intereses y compromisos personales.

Para nadie es un secreto que el régimen armentista ayudó a Mario Riestra a ganar la interna panista, pues incluso muchos consejeros del PAN que ya estaban en Morena fueron mandados a votar a su favor en la asamblea de diciembre pasado, en la que derrotó al candidato de Eduardo Rivera.

Riestra ha quedado muy por debajo de las expectativas. Aquellos ciudadanos que de manera legítima no comulgan con la 4T tampoco se sienten representados por ningún partido político y menos por un PAN, que ha renunciado a ser contrapeso en el estado.

Hasta los priístas Néstor Camarillo y Delfina Pozos han sido, al menos en este tema, mejor oposición que el debilitado y fracturado panismo poblano.

De ese nivel de abyección quedó Mario Riestra.