Dora María Espinosa Lobato (Yop Dora Mar). Toma mi mano

 

Dora María Espinosa Lobato (Yop Dora Mar). México. Doctorado en Ciencias Jurídico-Administrativas. Coordinadora Internacional del Parlamento Mundial de la Juventud, Capítulo Puebla Mil Mentes por México. Ha participado en la Feria Internacional del Libro en España, Italia, Perú, Brasil, Colombia y Gran Bretaña. Miembro de los colectivos Sin Límite Palabra en el Mundo y la Real Academia Internacional de Arte y Literatura. Presidenta de la Real Academia Internacional de Arte y Literatura, Filial Puebla. Publicada en 15 antologías internacionales, autora del poemario Un alma llena de amor. Publicada en la revista digital RIAL desde la primera hasta la décimo quinta edición. Participa en la plataforma Spotify. Poeta, narradora y cuentacuentos. Actualmente, es docente de la Universidad Tecnológica de Tecamachalco.

Toma mi mano

Ven, toma mi mano,

corramos de este mundo triste y gris,

donde las personas se convierten en envidia,

traición, mentira, egoísmo.

Corramos de frente al sol,

demos la cara al viento, que golpee nuestras mejillas,

y la lluvia moje nuestras ganas.

No voltees atrás, lo que verás no te gustará,

no llenará tus espacios vacíos,

deja que la soledad no invada tu universo,

en una casa vacía, sin risas, sin misterios.

No temas, solo corre, corre fuerte,

que no te alcance la miseria de la envidia,

los miedos y tus fantasmas.

Este peregrinar que la vida nos da

hace que el viaje sea menos agradable.

Deja volar tus pensamientos,

intenta tocar el sol con un dedo,

sueña acostada en los cuernos de la luna,

que te meza sin freno ni medida.

Corre, corre, que la lluvia nos alcanza y

tus pasos no deben ser lentos.

No pretendas ganarle al tiempo,

este te rebasa y es incierto.

No sueltes mi mano,

no dejes que me aleje,

no pierdas el aliento y vive estos días

que nos regala la vida.

 

¿Te casaste conmigo?

 

En una noche apasionada,

besando nuestros suspiros y

tocando el alma,

nos sentamos en la cama abruptamente,

y esa pasión que sentiste por mí,

te casaste conmigo.

No puedo creer

que un momento de pasión

se lo llevó tan fácil el viento,

el olvido y los resentimientos.

No tengo explicación alguna

que me deje claro

por qué se perdió esa pasión,

ese sentir.

Siempre creí que el amor lo supera todo,

sentí que me amabas,

pero no fue así.

Solo fui un destello fugaz

de una nube de locura,

de una entrega,

del sorbo de un náufrago en el desierto por sentir,

un trago de placer, y ¡te olvidaste de mí!

Yop Dora Mar