Cuquis Sandoval Olivas. Palabras

Cuquis Sandoval Olivas. Mexicana. Ha publicado ocho libros y es coautora en más de cincuenta antologías. Colabora regularmente en revistas literarias y forma parte del Consejo Editorial de la revista Pluma Mágica. También es editorialista en El Sol de Parral y de la Revista Latina N. C. Recientemente, recibió el nombramiento como presidente del estado de Chihuahua en el Consejo Mundial de Paz y preside la filial Chihuahua de Utopía Poética. Actúa como mediadora en Salas de Lectura y es embajadora cultural de Casa E.y.A.M. Además, ha compilado varias antologías virtuales y la antología impresa Alas truncas.

 

Palabras

 

Viajan desde el interior

y pernoctan en el alma,

trastocan las estrellas en su manto,

dibujan en el firmamento

arcoíris de colores,

con tinta endeble de letras

que conforman las palabras

 

Se bañan con luz de sol

y con reflejos de luna

y con el roce celeste

aunque a veces hieren, lastiman.

 

Palabras serenas y calmas

cual remansos y sosiegos,

mudas y con sonidos,

significado y sentido.

 

Palabras que originan caos

para engendrar una estrella,

elasticidad del tiempo

de un paisaje itinerante

tensiones en el oleaje

de la función y la forma

 

Palabras, que nutren el intelecto,

vehículo del pensamiento

bullen en el ambiente

y en el devenir del tiempo

 

 

Remembranzas

 

Sumergida en laberintos de memoria

atrapo indicios, fragmentos,

momentos velados y escondidos.

 

Fuimos tropezando con laderas

con montañas nebulosas y caminos curvos

penetrando en sigilosas cuevas

sumergidos en la bruma de la mar.

 

En el transitar de la vida

se quedó regada la inocencia,

y un día sin apenas darnos cuenta

de nuestro jardín, brotaron semillas y rosas.

 

En ese devenir contante, el amor iluminó su rostro

su corazón se pobló de estelas,

de galaxias itinerantes

de pasión, como común denominador.

 

El mundo es un parto constante,

uno a uno, les crecieron alas, dejaron el nido

entonces, mis ojos formaron un río

de ausencias, de espacios baldíos.

 

Aprendí a mirar desde el faro sus tormentas

sus naufragios y tantos desafíos.

Observé la construcción de su armadura

las máscaras de hierro y el ciclo de la historia

en una repetición sin fin.