Cruz Azul vuelve a remontar y hace pesar su regreso al Estadio Azteca ante el Puebla

Con goles de Luka Romero y el nigeriano Christian Ebere, el vigente campeón de la Liga MX se impuso 2-1 a La Franja en un Coloso de Santa Úrsula que lució una fiesta en las tribunas.

CIUDAD DE MÉXICO.– Tener un estadio es poseer un templo, una dirección fija en el mapa afectivo de la afición. En el futbol mexicano, Cruz Azul ha cimentado una identidad sobre su condición de nómada; sin embargo, su regreso al Estadio Azteca –ahora denominado Banorte– como su hogar administrativo, dejó atrás una cadena de desencuentros financieros y tensiones que obligaron en su momento a un auxilio logístico en la colonia Nochebuena.

Ayer, ante más de 33 mil personas presentes en las tribunas, el conjunto cementero generó nuevas ilusiones al imponerse 2-1 al Puebla en la segunda jornada del torneo regular, siendo este el último compromiso previo a disputar el trofeo de Campeón de Campeones.

El arte de venir desde atrás

Los poblanos intentaron dar la sorpresa de la noche. Casi sin acercarse con peligro a la portería local, lograron adelantarse en el marcador al minuto 28 gracias a un potente zurdazo de Fernando Monarrez desde fuera del área, el cual contó con un descuido cómplice de Jéremy Márquez.

Pero el vigente monarca del futbol mexicano, portando con orgullo en el pecho el parche de su décima estrella, ha hecho de las remontadas un arte cotidiano. Desde la final del torneo pasado contra Pumas, las desventajas parecen haberse vuelto un trámite o una prueba de carácter para el plantel.

La reacción celeste llegó por la vía del futbol asociado. Luka Romero igualó los cartones al minuto 44, mientras que el nigeriano Christian Ebere, quien ingresó de cambio en la parte complementaria, se encargó de sellar la victoria al 82′ tras una gran jugada construida a puro toque. Al finalizar, los aficionados locales volvieron a bajar las rampas de hormigón de Santa Úrsula con la ilusión intacta, conscientes de que el invicto del equipo camina firme.

Una romería en Santa Úrsula y la era Huiqui

Tres horas antes del silbatazo inicial, los alrededores del coloso ya eran una romería festiva. Los puestos ambulantes, reubicados desde el Mundial sobre la Calzada de Tlalpan, desplegaron la música de banda y cumbia para ambientar una convivencia generacional: desde abuelos con viejas camisetas de lana de los años 70 hasta jóvenes con la indumentaria de la novena o el parche de la décima estrella. Es la identidad de una afición acostumbrada a defender su orgullo a través del abrazo colectivo en la vía pública.

La victoria consolida el espectacular arranque del estratega Joel Huiqui. En nueve partidos al frente del banquillo celeste, registra un balance invicto de siete victorias y dos empates, sumado al campeonato que recientemente se celebró en el Ángel de la Independencia.

Vencer a La Franja no fue tarea sencilla, no sólo por el gol en contra, sino por el planteamiento al contragolpe de la visita y la falta de contundencia inicial de Gabriel Fernández y Nicolás Ibáñez. Sin embargo, al igual que hace unos días en San Luis, La Máquina vino de atrás y dio otro golpe de campeón para mantenerse en la cima de la clasificación general.

Cruz Azul viajará con el ánimo a tope a California, Estados Unidos, donde este sábado se medirá ante los Diablos Rojos del Toluca para definir al Campeón de Campeones.