Comerciantes de la Central de Abasto exigen esclarecer modificaciones viales y rechazan acciones que afectan la circulación y actividad comercial

 Comerciantes, bodegueros, usuarios, clientes y representantes de distintas naves y secciones de la Central de Abasto del Municipio de Puebla manifiestan públicamente su rechazo a las modificaciones que desde hace aproximadamente dos semanas se han venido realizando en distintas vialidades y accesos de la Central de Abasto, consistentes en cierres parciales, cambios de sentido, colocación de obstáculos y restricciones a la circulación.

Estas acciones se han realizado mediante la colocación de botes de tránsito color naranja, elementos de seguridad y otros dispositivos que limitan el paso vehicular, afectando de manera directa la movilidad al interior de la Central y, particularmente, el acceso de comerciantes, proveedores, clientes y usuarios.

De acuerdo con integrantes del llamado Consejo General, estas medidas presuntamente se estarían realizando en coordinación con la Secretaría de Movilidad y Transporte y el Ayuntamiento de Puebla, bajo el argumento de que se trata de una “prueba piloto”.

Sin embargo, hasta el momento, no se ha hecho del conocimiento de los comerciantes ningún documento oficial, acuerdo, autorización, proyecto técnico, estudio de movilidad o comunicado emitido por las autoridades competentes que permita conocer quién ordenó estas modificaciones, bajo qué fundamento, cuál es su objetivo, cuánto tiempo permanecerán y cuáles serán sus alcances.

Preocupa la falta de información y coordinación

Los comerciantes consideran preocupante que se estén tomando decisiones que modifican sustancialmente la movilidad y dinámica cotidiana de la Central de Abasto sin un proceso previo de información, consulta y consenso con quienes desarrollan diariamente sus actividades en este importante centro de abasto.

La Central de Abasto no es únicamente un espacio de comercio; es un punto fundamental para el suministro de productos y alimentos y diariamente recibe a comerciantes, trabajadores, transportistas, proveedores y miles de consumidores.

Por ello, cualquier modificación que altere sus accesos, vialidades o circulación tiene consecuencias directas en la actividad económica y en la seguridad de quienes transitan por la zona.

Los comerciantes señalan que, desde la implementación de estas medidas, la circulación se ha complicado considerablemente y las ventas se han visto afectadas, debido a las dificultades que enfrentan clientes y proveedores para ingresar y desplazarse dentro de la Central.

Accidentalidad: exigimos que se investigue

A esta situación se suma un hecho que genera especial preocupación entre los comerciantes y usuarios.

Durante la última semana se registraron dos accidentes en la zona, uno de ellos con consecuencias fatales y en el que lamentablemente perdió la vida una persona menor de edad.

Sin pretender anticipar responsabilidades ni interferir en las investigaciones correspondientes, consideramos indispensable que las autoridades competentes analicen si las recientes modificaciones a la circulación, cambios de sentido y obstáculos instalados en las vialidades pudieron haber incidido en las condiciones de movilidad y seguridad de la zona.

La seguridad de comerciantes, trabajadores, proveedores, clientes y, particularmente, de niñas, niños y demás personas que diariamente acuden a la Central de Abasto, debe ser una prioridad.

¿Prueba piloto o modificación permanente?

Asimismo, existe preocupación porque, mientras públicamente se habla de una “prueba piloto”, se han observado trabajos y colocación de postes que podrían indicar la intención de establecer algunas de estas modificaciones de manera permanente.

Ante ello, exigimos a las autoridades correspondientes que aclaren públicamente:

1. ¿Quién ordenó las modificaciones a las vialidades y accesos?

2. ¿Existe un proyecto, autorización o documento oficial que las sustente?

3. ¿Participaron formalmente el Ayuntamiento de Puebla y la Secretaría de Movilidad y Transporte?

4. ¿Existe algún estudio técnico de movilidad y seguridad que justifique estas modificaciones?

5. ¿Cuánto tiempo durará la denominada “prueba piloto”?

6. ¿Se pretende convertir estas modificaciones en permanentes?

7. ¿Se realizó algún proceso de diálogo, consulta o consenso con los comerciantes y representantes de las distintas secciones y naves de la Central de Abasto?

8. ¿Qué medidas se están tomando para garantizar la seguridad de quienes transitan diariamente por la zona?

La Central de Abasto no puede ser administrada mediante decisiones unilaterales

Los comerciantes reconocemos la importancia de que existan mecanismos de organización y representación; sin embargo, ningún Consejo puede sustituir la voluntad y participación de la comunidad a la que representa.

Las decisiones que afectan directamente la movilidad, seguridad, accesos y actividad económica de miles de personas deben ser tomadas mediante coordinación, información y consenso, no de manera unilateral.

No estamos en contra de que se implementen medidas para mejorar la movilidad o la seguridad. Por el contrario, estamos a favor de cualquier proyecto que realmente beneficie a la Central de Abasto.

Lo que rechazamos es que se implementen modificaciones sin conocer previamente sus estudios, objetivos, fundamento, duración y posibles consecuencias, y que posteriormente se pretenda presentarlas como hechos consumados.

Exigimos transparencia y diálogo

Por lo anterior, comerciantes, bodegueros, usuarios, clientes y representantes de diversas naves y secciones hacemos un llamado respetuoso, pero firme, al Ayuntamiento de Puebla y a las autoridades estatales competentes para que esclarezcan públicamente su participación en estas acciones y, en su caso, exhiban los documentos que las sustentan.

Asimismo, solicitamos que antes de ejecutar cualquier obra, instalación o modificación permanente que altere la dinámica de la Central de Abasto, se convoque a los comerciantes y sectores involucrados a un proceso formal de diálogo y consenso.

No puede decidirse desde un escritorio aquello que afecta directamente la vida cotidiana, la seguridad y el sustento de quienes trabajan todos los días en la Central de Abasto.

Finalmente, se hace responsable políticamente de las acciones realizadas por el Consejo General a su Secretario General, Luis Pinto Medel, así como a los integrantes de dicho Consejo, particularmente por las decisiones y acciones que se han llevado a cabo sin que, hasta el momento, se haya presentado públicamente documentación oficial que permita conocer su fundamento y alcance.

La Central de Abasto merece orden, seguridad, movilidad y coordinación institucional, pero también merece ser escuchada.

Exigimos información, transparencia, diálogo y soluciones.