
Victor de Regil
El francotirador de la Atlixcáyotl, Rafael N., ha sido detenido y, en sus primeras declaraciones, ha afirmado que no tenía nada en contra de los automovilistas a los que les disparaba, simplemente escogía a sus víctimas al azar, informaron la fiscal del estado, Idamis Pastor Betancourt, y el fiscal de Investigación Metropolitana, José Luis Hernández; este último además reconoció que el detenido contaba con permiso y licencia para portar armas de fuego.
La Fiscalía de, profundizó en cómo fue que se logró la detención del empresario y farmacéutico Rafael N., quien para evitar su captura abrió fuego contra los ministeriales y marinos que cumplimentaban la orden de aprehensión correspondiente. A la par, José Luis Hernández, detalló que fueron dos cateos simultáneos los que se llevaron a cabo en el residencial Santa Fe, frente a La Vista en la Atlixcáyotl, donde en uno de ellos se logró dar con el paradero de Rafael N., en un domicilio donde también fue encontrado el vehículo sin placas desde el cual realizaba los ataques contra los automovilistas.
Detalló que Rafael N. no atacaba a los automovilistas porque tuviera un problema con ellos o porque hubiera tenido algún conflicto vial, pues simplemente salía a recorrer la Atlixcáyotl a diferentes horas y en distintos tramos y les disparaba al azar, únicamente por hobbie y sin saber ni siquiera quiénes viajaban en los carros a los que les disparaba.
Fueron 10 denuncias las que se recibieron por estos hechos, de las cuales nueve corresponden a daño en propiedad y una más por intento de homicidio en agravio de un biker que resultó herido de bala. Asimismo, se mencionó que la Fiscalía también presentó sus propias denuncias contra el supuesto francotirador porque, al momento de su detención, disparó contra el personal que cumplimentaba la orden de aprehensión. La FGE lo denunció por daños al haberle disparado a las unidades policiales y, además, por homicidio en grado de tentativa, lo que se suma a los delitos por los que inicialmente se le acusaba.
En ese sentido, se precisó que en los inmuebles cateados fueron halladas armas de fuego y cartuchos útiles. Se sabe que Rafael N. sí tenía permiso y licencia para portar armas de fuego y tenía ocho, las cuales podía usar legalmente, mismas que también fueron incautadas.
Un video muestra el momento en que los ministeriales intentan irrumpir en la vivienda con un ariete y, segundos después, son recibidos con una intensa ráfaga de disparos que obliga a los elementos a replegarse de inmediato en busca de cobertura. En las imágenes, se observa a un grupo de agentes de la Fiscalía desplegado frente al domicilio del empresario, mientras dos elementos golpean repetidamente la puerta principal con un ariete metálico para ingresar al inmueble. Instantes después, comienza una sucesión de detonaciones que, por su duración y frecuencia, supera las 20, provocando que los policías rompan la formación táctica y busquen resguardarse detrás de jardineras, vehículos y otros puntos de cobertura.
Con esta detención, concluyó una investigación que se prolongó por más de dos meses y que movilizó a la Fiscalía del Estado, la Secretaría de Seguridad Pública, la Marina y Guardia Nacional para ubicar al responsable de los ataques armados registrados sobre la Atlixcáyotl. Durante ese periodo, la FGE realizó reconstrucciones de hechos y diversos actos de investigación para determinar la trayectoria de los disparos y establecer el origen de las agresiones.
Antes de que su identidad saliera a la luz, el presunto responsable mantenía un perfil público como empresario del sector salud. Incluso, en abril pasado, apareció en publicaciones de la Universidad Politécnica Metropolitana de Puebla durante la firma de un convenio con el rector Raymundo Atanacio Luna, a través de ITEBIO A.C. Su nombre también ha sido relacionado con actividades empresariales durante administraciones estatales pasadas.
Rafael “N” fue trasladado al Complejo Metropolitano de Seguridad C5 y quedó a disposición de la autoridad ministerial, donde enfrentará investigaciones por los ataques armados que sembraron psicosis entre los automovilistas que circulaban por una de las vialidades más transitadas de la zona metropolitana de Puebla.