Cablebus, una realidad en Puebla

 

Victor de Regil

 

El Cablebús, proyecto recientemente anunciado por el gobernador Alejandro Armenta, resultará a la postre uno de los legados en materia de movilidad e infraestructura urbana más importantes;, esta misma semana informó que van tan avanzados, que las obras comenzarán este mismo 2025, no en 2026 como se presumía, y que durarán máximo tres años. Es decir, en 2028 ya se estaría inaugurando y entrando en operaciones.

El Cablebús de Puebla consiste en un sistema de transporte público aéreo que conectará diferentes zonas de la ciudad, priorizando la movilidad sustentable y la eficiencia. Resolverá algunos de los principales problemas que sufren miles de poblanos y que hoy sencillamente no alcanza a solventar el deficiente sistema de transporte público, que arrastra carencias y deficiencias desde hace más de 30 años.

Y e3s que, de acuerdo con el proyecto ejecutivo -que está listo-, el sistema contará con tecnología de punta similar a la utilizada en la Línea 3 del Cablebús de la Ciudad de México, considerada una de las mejores. La de la CDMX cuenta con una longitud de 5.42 kilómetros de recorrido, seis estaciones estratégicamente ubicadas y una capacidad para mover a 36,000 pasajeros por día, con 71 cabinas en funcionamiento y una capacidad de 10 personas por cabina, cada una de las cuales tiene Wi-Fi gratuito.

Para Puebla, la primera línea del Cablebús conectará la junta auxiliar de La Resurrección con el CIS de Angelópolis, evitando la Zona de Monumentos Históricos de la ciudad de Puebla, pues el INAH, para autorizar el proyecto, ha fijado ese criterio como inamovible e innegociable.

Según ha remarcado el propio gobernador, que no oculta su entusiasmo al hablar públicamente del proyecto, este se realizará sin contratar deuda pública, y sin recurrir al modelo de las asociaciones público privadas, un aspecto de la máxima importancia, pues “el dinero alcanza”.

No obstante, aún no se ha precisado el monto exacto de la inversión y habrá que estar atentos. También de la correspondiente licitación y de la empresa o conglomerado de empresas que estará a cargo de la construcción. Como referencia, la línea 3 del Cablebús de la CDMX alcanzó un costo de 2 mil 400 millones de pesos.

El Cablebús de Puebla busca mejorar la conectividad y movilidad de miles de poblanos, especialmente en zonas de difícil acceso y alta densidad poblacional, reduciendo tiempos de traslado y costos para los usuarios. De hecho, resulta ser la opción más económica en términos de costo operativo por pasajero.

En la CDXM ha sido muy funcional y no tendría por qué ser diferente en Puebla, que se posicionaría, de paso, como un referente nacional en transporte urbano sostenible.

Un Cablebús, hay que decirlo, ofrece varias ventajas para una ciudad. Además de que es un sistema de transporte público rápido y eficiente que puede transportar a un gran número de personas en un corto período de tiempo, es una opción de transporte sostenible que reduce la dependencia de los vehículos particulares y promueve un modelo de movilidad más ecológico.

Al ser un sistema aéreo, el Cablebús tiene un menor impacto ambiental en comparación con otros modos de transporte terrestre, ya que no genera emisiones directas de gases de efecto invernadero durante su operación.

En resumen, el Cablebús será una excelente opción para mejorar la movilidad y la sostenibilidad, ofreciendo una alternativa de transporte eficiente, segura y ecológica para los ciudadanos.

El Cablebús va, va en serio, y es una de las mejores noticias para Puebla, en medio de tantas tan malas En varias ciudades del mundo existen sistemas de cablebús o teleféricos utilizados como transporte público.

En América Latina, además de la CDMX, se pueden encontrar en: Medellín (Colombia), La Paz (Bolivia) y Caracas (Venezuela). También existen en otras partes del planeta, como Hong Kong, Lagos (Nigeria), y Portland (USA). Puebla se sumará, pues, a esa lista.