
Para todos es muy evidente que las calles de Puebla hablan, pero sus autoridades electorales prefieren taparse los oídos y también los ojos. Y es que, cualquiera que recorra el estado se topará con espectaculares gigantescos, bardas pintadas y eventos masivos que gritan, con total descaro, los nombres y rostros de quienes aspiran al próximo relevo por la alcaldía de Puebla.

Para el ciudadano de a pie, la campaña electoral ya empezó. Sin embargo, para el INE) y el Instituto Electoral del Estado, aquí no pasa nada. La respuesta oficial de las instituciones raya en el absurdo burocrático: afirman que no hay campañas anticipadas porque, técnicamente, el calendario electoral no ha iniciado y los aspirantes no dicen textualmente «vota por mí».
La realidad es que esta rigidez legalista no es más que una cómoda cortina de humo. Al amparo de este vacío, la clase política poblana se promociona abiertamente disfrazando su propaganda como «portadas de revistas», «entrevistas informativas» o meros «saludos ciudadanos». Es una burla cínica a la inteligencia de los poblanos. La crisis de credibilidad es profunda.
Incluso, el propio consejero nacional del INE, Arturo Castillo, reconoció recientemente que el instituto actúa como «un árbitro que no está arbitrando un partido que empezó hace ya mucho tiempo». Millones de pesos de origen desconocido fluyen para financiar estas campañas adelantadas. Ahí vemos publicidad de todos los partidos: Laura Artemisa, la “Bonita”, Celina Peña, Rafael Moreno Valle “El tenor”, Genoveva Huerta, entre otros adelantados más.
Al negarse a investigar bajo el argumento de que «carecen de facultades», el IEE Puebla solo convalida la trampa y fomenta la opacidad en la fiscalización de los recursos, pues permitir esta simulación rompe por completo con el principio de equidad. Quienes hoy ostentan cargos o tienen acceso a estructuras de poder llevan meses construyendo ventajas tramposas frente a cualquier competidor que sí decida respetar los tiempos legales.
Como sabemos, las leyes electorales se diseñaron para contener los excesos del poder, no para legalizar sus trampas mediante tecnicismos. Si el INE y el IEE insisten en mantener los ojos cerrados frente a la evidente marea de propaganda que inunda Puebla, no deberían sorprenderse cuando la ciudadanía les retire por completo la confianza. Un árbitro que se niega a pitar las faltas más obvias no es neutral; es cómplice del desorden.
Por su parte, la presidenta del INE, Guadalupe Taddei, y el resto de los consejeros electorales siguen sin hacer nada para evitar la violación flagrante y la simulación de crear figuras inexistentes en la ley para elegir a sus candidatos a cargos de elección casi 6 meses antes de lo que establece el Código Federal electoral.
La realidad es que, aunque les llamen “Coordinadores de voto” o con cualquier otro eufemismo, la realidad es que Morena y también otros partidos como el PRI ya normalizaron anticiparse a los tiempos de selección de candidatos y han puesto en marcha procesos internos de elección y designación cuando aún ni siquiera comienza oficialmente el proceso electoral del 2027 que, según la ley, arranca en el mes de septiembre. Y para entonces el partido oficialista y otros que se le están sumando ya tendrán definidos y hasta en una campaña simulada, con nombres y apellidos, a los que serán sus candidatos a gobernadores de 17 estados el próximo año.
¿Es eso legal y normal? Por supuesto que no. Tampoco es la primera vez que ocurre, pero la práctica ya institucionalizada y hasta normalizada por Morena, de decir que no está eligiendo candidatos sino a sus supuestos “Defensores” en cada estado, ha sido tolerada ya en otros procesos electorales recientes y ahora, por el silencio cómplice del INE, parece que de nuevo lo será, a pesar de que expertos y exconsejeros del instituto advierten que la violación flagrante de los tiempos que marca la ley para los procesos internos de elección en los partidos, podría invalidar la próxima elección y volverse incluso una causal de nulidad o de sanciones y multas para los partidos que incurren en esa práctica anticipada.