Agenda Empresarial. ¿La Recta Final de la 4T será Cofinanciada por empresarios ricos?  

Jorge Marcelino Alejo

Si van a cenar el Presidente de México y los empresarios ricos del país que son integrantes del Consejo Coordinador Empresarial, lo menos que podemos imaginar, es que pondrán sobre la mesa las estrategias más acordes para mover la reactivación económica que necesita el país.

Aún más, si durante los 43 meses que lleva al frente de la Administración Pública, son contadas las veces que se reúnen el Presidente López Obrador y los empresarios, lo más sensato, y ante la urgencia de la inversión que reclama el país, es que limen asperezas para que surjan alianzas o acuerdos que beneficien a los mexicanos que trabajan por el país.

Pues no, no fue así, en la cena del fin de semana anterior, el Presidente les pidió que participaran en la rifa de la Lotería Nacional en fechas patrias, a fin de apuntalar proyectos de infraestructura; también les solicitó que inviertan en el renglón agrícola en el estado de Sinaloa, concretamente en las presas de Picachos y Santa María, para ir atendiendo el problema de la carencia de agua en esa región.

Por otra parte, lo que tampoco pasó desapercibido, es que horas antes el Presidente dio a conocer al país que cambiará la definición de su política de “Austeridad Republicana” por la de “Pobreza Franciscana”. Que no es otra cosa más que volver al clásico “apretón de cinturón” para el ahorro de recursos con más limitaciones en el gasto público.

En este contexto no entran las becas para estudiantes, ni la pensión para adultos mayores y no habrá despidos de burócratas. En cambio se aplicará restricción de viáticos, cortes en gastos de operación y reducción de costos en la administración pública; no habrá nuevos endeudamientos ni se aumentarán impuestos, e insistirá, en que los funcionarios no ganen más que el Presidente de México.

Con todo ello se deja bastante claro, que a más de la mitad del sexenio de la Cuarta Transformación, se necesita dinero, pero mucho dinero.

Por el lado del aparato gubernamental federal ya se marcó la línea, y se supone, que los gobiernos estatales y municipales repetirán el esquema. Ahí no se advierten problemas que no sean difíciles de superar.

En donde surge la duda, es en que los empresarios respondan a la inversión, sobre todo en las dimensiones que requiere el país inmerso en una lenta reactivación económica, y con altos índices inflacionarios que pegan al encarecimiento de la vida.

Y la duda crece, porque de abrirse la bolsa de los empresarios ricos del país, esos billetes se estarían invirtiendo en los próximos 29 meses, con lo que prácticamente estarían cofinanciando la recta final del sexenio de la Cuarta Transformación.

M E M O R A N D U M

1,276 MDP

De enero a junio del presente año según el Banco de México –Banxico- ingresaron remesas por un monto de 27 mil 565 millones de dólares, que representan un alza del 16.6 % en relación al mismo periodo del año anterior. De ellos 1,276 fueron destinados a Puebla.

A tal cantidad habría que descontarle comisiones por el envío, pérdida de valor en la conversión a pesos, y la que le espera, a los poseedores de esos recursos cuando compren los satisfactores que necesitan pues la inflación acaricia el 8 %.

Es difícil entender por qué se sigue festinando –Gobierno incluido- el aumento en el monto de remesas que se envían del exterior a México, cuando son producto del esfuerzo y trabajo de mexicanos que se vieron en la necesidad de emigrar para partirse el alma en tierras extrañas. Son miles las familias poblanas que no están completas, además de tierras y casas abandonadas.

A propósito, el Gobierno de la Cuarta Transformación se propuso arraigar a los migrantes a sus terruños.

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