Irma De La Cruz Buenavad. Mujer que siembra y cosecha luz

Irma De La Cruz Buenavad. Es Doctora en Educación, Licenciada en Pedagogía, con estudios de posgrado, certificaciones y diplomados en diferentes áreas de la Psicología, profundizando en la Psicología Clínica, el Desarrollo Humano, la Logoterapia, la Tanatología existencial y la Educación Emocional.

Su experiencia laboral se desarrolló durante 32 años en la Facultad de Pedagogía de la Universidad Veracruzana como directora, coordinadora del departamento de Psicopedagogía, coordinadora del Departamento de Vinculación y catedrática de tiempo completo.

Actualmente se desempeña como psicoterapeuta en la consulta privada, conferencista, mediadora de lectura y de 7 años a la fecha es integrante del panel de expertos del programa La hora del talento en la radiodifusora XEU de Veracruz.

Se considera una eterna aprendiz del arte de vivir, admiradora de la naturaleza, del cerebro, la mente y el potencial humano, amante de los libros, apasionada del estudio acerca de la Psicología y la Pedagogía. Siempre al tanto, preocupada y ocupada por los cambios, así como las necesidades que presentan su persona, su familia y nuestra sociedad.

 

Buenos días a todos los presentes:

 

Hoy, es un día muy especial, estamos conmemorando el Día Internacional de la Mujer. La historia de la mujer ha sido, desde siempre, una labor de siembra. Hemos sembrado palabras donde había silencio, justicia donde había olvido y, sobre todo, luz donde reinaba la penumbra. Ser mujer es entender que nuestras manos tienen el poder de labrar la tierra de la adversidad para hacer florecer la esperanza. Es reconocer que no solo recibimos la luz de la vida, sino que somos nosotras quienes, con nuestra resiliencia y sabiduría, la cultivamos y la entregamos multiplicada al mundo.

 

MUJER QUE SIEMBRA Y COSECHA LUZ

 

Mujer que vas por la vida

cumpliendo con tu ardua misión,

sea asumida voluntariamente

o bien impuesta socialmente por tu condición.

 

Espinoso ha sido tu caminar por este mundo

siempre apoyando, cuidando y protegiendo.

Muchos han sido tus roles,

procurando el bienestar común.

 

Tal ha sido tu entrega

que a veces te olvidas que eres tú prioridad.

Sirves a todos con gran satisfacción.

¿Bondad, solidaridad o sumisión?

 

Continúas tu andar sembrando, fertilizando,

gozando la floración.

Disfrutando la cosecha

que llena tu corazón.

 

Eres luz y razón,

amor y fortaleza,

fuente de inspiración.

Musa de grandes hombres

que te alaban, te cantan

como a un ser angelical

enviado por la divinidad.

Eres suave, tierna, voz que arrulla.

Eres grito que retumba en la penumbra.

Madre que das vida

en tus hijos siembras tu semilla.

 

Esparces tu luz

brillas incesantemente.

Mujer, realmente eres fuente inagotable

de amor incondicional.

 

Comprometida con tu tiempo,

en cada paso persiste tu huella,

timón y brújula que orienta la ruta,

sin imponer el rumbo;

permites al faro indicar el puerto

dando gracias por alcanzar la orilla

y ese feliz retorno.

 

Hoy te reconozco y te celebro,

mujer, por siempre mujer,

que tu luz ilumine y vibre intensamente hasta allá, hasta la eternidad.

 

                                                                    8 DE MARZO DE 2026