
Patricia Garibay Dávila. Nació en la Ciudad de México. Es licenciada en Letras por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y maestra en Lengua y Literatura Hispanoamericana por la Universidad de las Américas, Puebla. Autora del poemario De los líquidos rumores, es también cantautora y compositora de música instrumental.
Silencio
¡Silencio de tus grandes ojos!
Grande silencio.
Cuando volaron las palomas
te habías marchado
y te llevaste entre tus manos la fuente rota.
¡Cristales de tus labios rojos!
Rojos cristales.
Cuando te fuiste de mi vida como arrancado
y yo daré mi vida solo
por recobrarte.
La hora que los astros hablen
Calla,
porque llegó la hora
de que los astros hablen
con su muda elocuencia,
ya que tanto han callado
es menester que griten
a los vientos compactos
del cosmos imponente
lo que llevan por dentro
en su lava que hierve.
Calla,
porque los astros mandan
que se callen los vientos,
que se callen los mares,
que se callen los tiempos;
y todo en el silencio
se envuelve a cada grito
de los trémulos astros,
de los astros lejanos,
de lejanas galaxias.
Calla,
para que en el silencio
compacto de la nada
escuches con las eras
las voces de los astros
proclamar la injusticia
que en los mundos habita
desde que la energía
se puso en movimiento
y se volvió materia.
Calla,
que todos han hablado
menos los universos,
que todos han llorado
su historia y sus tristezas
con palabras inertes
que no existieron nunca.
No digas cosas muertas
porque llegó la hora
de que los astros hablen.