
María de Lourdes de la Cruz Solano. Nació en Frontera, Centla, Tabasco, México. Realizó todos sus estudios de educación básica y normal becada. Profesora de educación primaria, licenciada en educación básica y maestra en dirección escolar. Autora del libro Matrimonio de éxito e hijos fortalecidos. Su poema A mis antepasados fue seleccionado como uno de los treinta mejores en el concurso a nivel internacional Soy mis ancestros 2024. Ha participado en ocho antologías impresas y electrónicas en diferentes grupos culturales nacionales e internacionales. También ha participado en conferencias en ferias mundiales.
Paz mundial
¡Hermosa es la paz!
Que nos lleva, sin duda,
a tener la tranquilidad.
¿Dónde está la raíz de la paz?
Indudablemente está en tu interior,
trabajando en lo profundo.
Ahí está la paz.
Atendiendo a tu pasado
crearás felicidad,
pues tus creencias las cambias
para tener la ansiada paz.
Puesto que ahora tenemos
gran capacidad de escuchar,
por eso nos apreciamos
con total igualdad.
Es el vivir la mayor parte del tiempo apacible,
porque con casi todos se es compatible,
aunque se encuentre con personas impredecibles.
Pues en el mundo los humanos
pueden lograr la paz
el día que se vean con total serenidad.
¡Viva la paz del mundo!
¡Viva la libertad!
Comprendiéndonos mutuamente,
ahí está la paz.
Niño interior
A ti, mi niño interior, me dirijo
porque sé que casi siempre buscas cobijo.
No sabes por qué a veces sientes tanta ira,
porque en el presente tienes emoción no atendida.
Tienes un gran tatuaje en el corazón.
Ya deja de huir y ve a tu interior.
Es momento de dejar tanta desazón
y ser atendido por tu yo mayor.
Existen tres dentro de ti:
padre, adulto y niño vi,
el niño con herida de abandono
porque atención no se te proporcionó.
Recurre a un diario
para darte la atención que te mereces.
Escribe lo que sientes
cuando estás estresado, lo que haces.
Si sientes odio, rencor o tristeza,
es momento de tratarte con delicadeza.
El yo padre que te da fortaleza,
el adulto que de ti se hace responsable,
y al atenderte, niño, eso es honorable.
El padre te da el amor y comprensión,
ahora, mi niño, ya en reconciliación.
Con el niño interior de papá y mamá,
ahora sí, mi niño, puedes ver otro panorama.