OASIS. Agricultores de la paz

Psic. Gonzalo Valenzuela Ramírez

 

Agricultores de la paz

 Basta ya, de minutos de miedo, de humillaciones y de silencio,

que nunca apaguen nuestra voz, aquellos que pretendan violentarnos

 

Agradezco la invitación del profesor José Hernández Rivera, supervisor escolar de la zona 210 y a su equipo de asesores, para ser parte del jurado calificador en el Concurso Estatal de Oratoria 2025 en su etapa de zona, el pasado jueves 20 de marzo, donde participaron once estudiantes de diversos colegios, el evento tuvo lugar en la escuela sede: primaria “Ignacio Allende”, donde a pesar de los vientos del norte tuvieron un excelente desempeño los pequeños adalides de la palabra.

 

Fue una decisión difícil para el jurado calificador; Juan Carlos Ocampo Rodríguez, Victoria Gutiérrez Lagunes y un servidor, elegir sólo a un estudiante que represente a la zona en la siguiente etapa de sector, ya que a todos los consideramos campeones por haber llegado a esta fase y haber dado su mayor esfuerzo.

 

Jurado calificador del Concurso Estatal de Oratoria 2025 y el supervisor escolar de la zona 210, José Hernández Rivera

 

El alumno elegido fue Gustavo Joel Parra Díaz, cursa el 4° en la Esc. Prim. “José Azueta”, quien disertó sobre el tema: La contaminación y sus efectos en mi comunidad. Los temas abordados fueron variados; Metas de vida, recuperando valores universales, la contaminación ambiental, la felicidad está en lo simple, pero uno que me llamó a atención fue el de Agricultores de la cultura de la paz.

 

Mención especial para la alumna Fernanda Ixchel Vela Flores, de la escuela sede, “Ignacio Allende”, quien sacudió nuestras consciencias con este tópico que lamentablemente es de actualidad, muy bien asesorada y guiada por su director profesor y Lic. José Hernández Romero. Les dejo algunos fragmentos de su discurso:

 

(… esta persona que les habla hoy, es la voz de alguien común y corriente, cuya máxima aspiración en la vida, es ser feliz y vivir en paz, en un mundo donde la violencia no sea nuestro pan de cada día. no pretendo conquistar nada de nada. me gustaría ayudar, en lo posible, a mexicanos, salvadoreños, ecuatorianos, africanos, guatemaltecos, cristianos, judíos, negros, blancos, es decir, a todos sin distinción de credos, razas y géneros.

 

Que desafortunado resulta y que tristeza e impotencia siento, cuando escucho en los medios de comunicación que mi México, ¡sí!, ¡mi México! hoy en día, es hoy uno de los países más violentos y peligrosos, comparado incluso con países en guerra como Ucrania y Afganistán, porque las autoridades del estado han sido rebasadas y se han incrementado hasta en un cincuenta por ciento los feminicidios, los crímenes de odio, las ejecuciones, donde cada día hay miles de desaparecidos y madres inconsolables que son arrolladas por la avasalladora ola de violencia que estamos viviendo y, que han tenido que organizarse en colectivos de búsqueda, para localizar a sus familiares, ante la ineficacia e indiferencia de las autoridades y este pan de cada día, se nos ha hecho tanta costumbre, que no hacemos nada por detener este problema social.

 

Todos tenemos el deseo de ayudarnos mutuamente. la gente civilizada es así. queremos vivir de nuestra dicha mutua… no de nuestra mutua desdicha. no queremos despreciarnos y odiarnos mutuamente. en este mundo hay sitio para todos. y la buena tierra es rica y puede garantizar la subsistencia de todos. el camino de la vida puede ser libre y extraordinario, pero hemos perdido ese camino.

 

La voracidad, ha envenenado el alma de los hombres, ha rodeado el mundo con un círculo de odio. hemos mejorado la velocidad, navegamos en un mundo de tecnología, pero somos esclavos de ella. la mecanización que trae consigo la abundancia, nos ha alejado del deseo. nuestra ciencia, nos ha vuelto cínicos. nuestra inteligencia, duros y brutales, pensamos en exceso hablamos en exceso y no sentimos bastante. tenemos más necesidad de espíritu humanitario que de mecanización. necesitamos más la amabilidad y la cortesía que la inteligencia. sin estas cualidades la vida sólo puede ser violenta y todo está perdido…)

 

(… Levantemos al unísono nuestras voces, que todos nos escuchen, que todos se enteren que aunque somos pequeños, somos importantes, que podemos ser grandes desde nuestra trinchera, que nuestras diferencias nos fortalecen, que nuestra educación nos enaltece y que la paz no es una opción, la paz, debe ser el fruto de nuestra gran nación.

¡He dicho!)

 

Como siempre gracias por tus comentarios y sugerencias en: oasis_govara@yahoo.com.mx

Facebook: Gonzalo Valenzuela

 

Alumnos participantes, docentes y autoridades educativas.