
Nicholas Gutiérrez Pulido. Nació en 1963 en Portland, Oregon, Estados Unidos. Estudió la licenciatura en Ciencias de la Comunicación en la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) y la maestría en Comunicación y Diseño Gráfico en la Universidad Iberoamericana (UIA) Unidad Golfo-Centro. Participó en el taller literario La Masacre de Cholula con los maestros Pedro Ángel Palou y Frank Loveland (UDLAP). Participó en las antologías: Alborada poética, Palabras perdidas, Nom omnis moriar, Historias de camiseta y Simbiosis. Publica en la revista Filigramma y es integrante del Círculo de Escritores Sabersinfin.
Kintsugi
Vemos por el espejo toda la existencia
escrita en el rostro, sin alguna ganancia.
¿Y no somos los mismos del pasado día?
Recuerdos nada fieles, traicionan la memoria.
Somos barco de Teseo, anclado a la vía,
paradoja que borra, niega nuestra sustancia.
¿Acaso podemos prescindir del alma rancia?
Buscamos en nosotros residencia vacía.
Río de Heráclito, que fluye con urgencia,
la piel es su agua, puentes son coincidencia.
¿Toca dos veces el corazón misma estancia?
Teseo se halla ahí, navegando con jactancia.
¡¡¡Sintiendo el golpe!!!
¡¡¡Sintiendo que algo se quiebra!!!
Recogemos
Átomos
de pensamiento
de aliento
por el camino
Pedacitos
de existencia
de memoria
de espejo
de máscara
de amor
Juntar
restos
incompatibles,
dialécticos.
Al tomar la plata de la Vía Láctea,
el oro del seno de la tierra,
el pincel toca las fibras más sensibles del amor.
Y en las grietas del espejo otro se asoma,
Irreconocible.
La máscara yace de nuevo ensamblada en el suelo.
La mirada es para no reconocer.
Solo el alma puede salir del cuerpo,
y el barco de Teseo se reensambla en la botella para ser más hermoso.