
Isidoro Arturo Gómez Montenegro. (México.) Ha sido incluido en más de 70 antologías. Publicado a 4 idiomas. 8 libros publicados, 3 medallas en diferentes países. Una placa de accesitt otorgada por Mercosur, por Gladys López Pianessi. Ha logrado que lo publiquen en España. Sus libros han sido distribuidos en Colombia y Perú, Universidad del Callao y también en Amazon. Tomó un curso de Ensayo en Acayucan Veracruz dado por el INBA.
La «amistad»
La amistad dobla las angustias y las
divide en dos.
—F. Bacon
Honorato de Balzac, en su libro «Las ilustraciones perdidas» menciona que la seguridad es el elemento indispensable para la amistad, elemento que existe en una relación amorosa.
La amistad es un privilegio, noble sentimiento cuando es verdadera y correspondida, cuando aceptamos a los amigos tal cual son, el amigo, el confidente a él le mostramos la parte que poca gente conoce, la parte débil, sentimental, trémula o agresiva, o arrogante, o hasta insolente, lacónica o conservadora según seamos.
El amigo es nuestro consejero, no nos humilla, ni nos lastima con juicios innecesarios. Recuerdo mi infancia y mis tiempos de escolapio y llega a la memoria mi primer amigo, un niño que con seguridad es un hombre de bien, útil a la sociedad, Francisco José Celestino Vila Ruiz, él recibía especial, peculiar educación por parte de sus tías por ser huérfano desde pequeño, era una persona especial para su edad.
Evoco las tardes en su casa, jugábamos damas chinas o algún otro juego, Francisco José. Para poder jugar tenía que haber leído un rato, él me contaba sus lecturas, yo solo atinaba a escucharlo y oír sus explicaciones.
Llevamos buena amistad, al concluir la primaria no volvimos a vernos, él viajó a España su tierra natal. Tuve inesperadamente que ir más al sur. Estoy seguro que de encontrarnos comentaríamos sus lecturas, esta vez sí podríamos intercambiar impresiones sobre el libro: «El maravilloso viaje de Nils Holgersson» de Selma Langerlof que leí obligadamente en secundaria y otros libros más, antes obsequios de mi padre, La Guerra y la paz, La gran ofensiva, La Marquesa de Pompadour, Antígona, como leer más rápido en siete días. Arengas de varios caudillos etc, etcétera.
Tengo más recuerdos que dejaron honda huella. Unos por gratos otros por no serlo.
A lo largo de mi existencia no he tenido muchos amigos. A pesar de haber leído el libro “Cómo ganar amigos» de Dale Carnegie, aunque disfruto ostensiblemente de los que tengo. Y creo que esos se eligen. O ellos te eligen. Los otros son simplemente conocidos por la hipocresía, el interés, el ego tan grande demostrado, o la soberbia sean o no sean profesionistas. escritores, poetas, artistas plásticos y hasta con algún doctorado o maestría… o especialidad en ornitología. Repostería en fin hay de todos.
Se acerca el 14 de febrero, es tiempo de hablar-escribir de la verdadera amistad. No del día como santoral de San Valentín.
Ni de los escasos grupos culturales, que hay o de las élites de pseudo intelectuales que se han formado. A la muerte de otros sí verdaderos intelectuales… que han buscado poco reconocimiento y mucho menos ser famosos… y más allá del consumismo de hacer varias compras y hacer un obsequio.
En un tiempo fui más inclinado a la disipación y al mundo de oropel, que, a la virtud, tuve que sufrir para encontrar el camino, incluyendo la derrota de mí mismo, renací con un pasado amargo, tuve la oportunidad de reconsiderar.
En este presente es importante la aceptación de mis amigos hacia mi persona.
Es importante señalar, no he sido de los que iban por cien pesos… a un Ayuntamiento de por acá donde resido, ni de los que ha necesitado infinidad de talleres para poder escribir… no tengo compromisos políticos con nadie… y sé que deudas tengo… pero las he de cubrir.
El tiempo desperdiciado es un caudal de experiencia, hoy puedo decir que cumplo con mis afanes, de haber seguido con la vida anterior no hubiese sido posible.
Pensé escribir y desde hace mucho lo estoy haciendo. Y en parte logré ser profesionista pues de las tres carreras que cursé 2 no concluí, mi trabajo de guardia y las otras dos carreras sirvieron para algo. Pues, colaboré muy de cerca con personas con mayor experiencia que un servidor.
Y esto me hace quedar satisfecho. La vida es generosa, hay quienes dicen que
tiempos pasados fueron mejores. ¿Quién nos asegura que vendrán tiempos halagüeños?, la esperanza que tengo cifrada, por eso hago buenas acciones, de buena voluntad.
El tiempo es indispensable en este paraíso terrenal. La existencia es transitoria y a veces no cumplimos con todo lo propuesto, por eso es necesario dar lo mejor como seres humanos, es decir aprender a vivir, estoy seguro que si aprovechamos al máximo nuestra existencia podremos «Acrisolar » nuestro camino hacia la felicidad, para ello ofrecer lo mejor de sí como seres humanos, y eso está en nuestro interior.
Pero sobre todo saber que hemos nacido para algo. Y que genios solo se dan cada 500 años según Antonio Caso, uno de los siete sabios de México. Liofi’ ligo y no ser como aquel borrego que se lanza por la borda y lo siguen lo demás borregos. Poseer un criterio propio definido y tener dignidad, ética, y buenas costumbres. Esto parte de un discurso de un conocido hombre tabasqueño que le costó la vida al querer persuadir de un giro que nos diese un verdadero cambio radical.
El propósito de esta entrega es resaltar la amistad. Aunque abordé otros tópicos que considero oportuno mencionar.
«La amistad es un sentimiento que florece cuando se riegan gotas constantes de sinceridad, de confianza y de lealtad.
«La amistad se consolida si aceptamos los errores de nuestros semejantes… si éstos no perseveran continuamente.» Leído parte por ahí en el libro «Flor y Látigo » frases del maestro Andrés Henestrosa. Es cuánto.