Gonzalo Valenzuela. Oasis

La inclusión. ¿Una utopía…?

 

Porque la diferencia es riqueza.

No basta hablar de inclusión: hay que vivirla

Tuve el gusto de conversar con Ivet Licona Martínez, directora del Centro de Neurodesarrollo Integral “Neurodiversos”, durante la inauguración el pasado viernes 31 de octubre, ubicado en Diego de Ordaz entre Remes e Iglesias en el Fraccionamiento Reforma. Después de mucho trabajo, sueños y esfuerzo, “Neurodiversos” se convierte en una realidad.

 

—¿Qué servicios ofrecen? ¿a qué población escolar va dirigido?

Desde pequeñitos, el menor que atendemos tiene 6 años, el mayor tiene 33 años, según y de acuerdo a lo que necesiten.

 

—¿Qué condiciones o discapacidades atienden?

Actualmente atendemos alumnos con Síndrome de Down, autismo y discapacidad intelectual, Por ahora tenemos inscritos 12 alumnos, nuestra capacidad es para atender 25 alumnos en la mañana en sistema escolarizado y por la tarde es un sistema de apoyo individualizado.

 

Equipo de “Neurodiversos” e invitados a la inauguración

 

—¿Esta propuesta es para estudiantes que no logran integrarse a una escuela regular? ¿Cómo un CAM?

Es para cualquier persona que requiera el servicio, algunos van a la escuela regular y en turno alterno vienen aquí a clases personalizadas.

 

—¿Cuál sería su Misión?

En Neurodiversos nuestra Misión es acompañar a niños, jóvenes y adultos con discapacidad intelectual, autismo y otras condiciones del neurodesarrollo, favoreciendo el desarrollo de sus habilidades; independencia y la inclusión social, a través de programas educativos, terapéuticos y de acompañamiento familiar de calidad, después incorporarlos a un sistema regular.

 

—¿Usted cree que ha fracasado el tema de la inclusión en las escuelas regulares?

Sí, desgraciadamente nos está quedando muy grande el saco de la inclusión en el país y yo creo que en el mundo entero, porque tengo una red de papás en otros países y la historia es la misma, la historia se repite cuando hay alumnos con discapacidad en un aula: no puedo, el maestro rechaza, o lo integran pero no hacen las adaptaciones necesarias, es una historia que se repite y bueno, como sociedad civil estamos contribuyendo con este espacio, para que esos estudiantes que son rechazados por un sistema, encuentren otra alternativa.

 

—¿En algunas escuelas condicionan la atención de los alumnos con discapacidad si no cuentan con una maestra “sombra”?

Sí. La verdad es que el bolsillo no da para tanto. Si hacemos cuentas tener una discapacidad en el país es muy caro. ¿Por qué? Porque necesitas un equipo de neurólogos, paidopsiquiatras, psicólogos, terapeutas ocupacionales, terapeutas de lenguaje, un sinfín y todavía se suma la cuestión de los maestros “sombras”, eso es una suma muy grande para el bolsillo.

Ivet Licona y su esposo Felipe Gómez.

Celebran un nuevo comienzo con “Neurodiversos”.

 

 

—El hecho de que modifiquen leyes y sea un derecho de toda persona recibir atención educativa inclusiva y de calidad en una escuela pública regular, la realidad es que no está funcionando.

No está funcionando y aunque haya leyes en base a artículos fundamentados, se queda ahí en el papel, es letra muerta. Hay papás que han pasado por 9 colegios y no han encontrado un lugar seguro para sus hijos.

 

—¿Usted cree que la inclusión sea una utopía?

Yo espero que estemos en vías de lograr realmente una verdadera inclusión, yo tengo fe en eso porque tengo un hijo con discapacidad y es un gran reto, yo lo sé y los papás también estamos obligados a ser parte de ese cambio y dar respuesta, dar opciones como esta de “Neurodiversos”. Muchas gracias, espero que nos sigan en nuestras redes, tenemos muchas actividades planeadas, que ya veníamos haciendo tiempo atrás, pero ahora lo concretamos en “Neurodiversos”.

 

Como siempre gracias por tus comentarios y sugerencias en: oasis_govara@yahoo.com.mx

 

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