
Estravoss López López. (Veracruz, México) Le gusta escribir sobre la vida, sobre el amor del mundo, tiene 18 años y quiere publicar pronto un libro acerca del amor que vive en cada rincón, en cada momento de nuestros corazones. Le inspira la poesía de escritores populares, como Alejandra Pizarnik.
Sus títulos están inspirados en cosas que le gustan, momentos de su vida y el amor que lleva dentro, habla sobre el hambre de amar, de ser, habla sobre las fuerzas que uno puede llegar a tener para amar tanto.
Le gusta pensar que ama con el alma porque es lo único que no muere, le inspira día a día a escribir a su musa.
De sus profesores de primaria que dejaron huella y que lo han impulsado está Dora Alicia Ortega Lozano.
El arte de plasmarte en mi poesía, musa mía
En la sombra y en la luz; tú te llamarás auxocromo, el que capta el color.
Yo cromóforo la que da el color. Tú eres todas las combinaciones de números. La vida. Mi deseo es entender la línea, la forma, el movimiento. Tú llenas y yo recibo. Tu palabra recorre todo el espacio y llega a mis células que son mis astros y va a las tuyas que son mi luz
-Frida Kahlo
En el centro de todo te nombro sin pronunciarte. tú abres el espectro, yo me dejo atravesar. Tu presencia ordena lo disperso y mi cuerpo aprende a quedarse.
O
En esa permanencia aprendo a habitarte sin poseerte, a recibirte sin invadirte.
entonces entiendo que amar es aceptar la vibración ajena sin perder el pulso propio.
Tu voz atraviesa mi materia y la vuelve consciente, como si cada célula aprendiera a escucharte a su manera.
Y en esos instantes imprecisos, entiendo que amar no es solo fundirme contigo, sino también ser. Que la cercanía verdadera no borra los bordes, los afina.
Entonces me sé completo, no porque te tenga, sino porque existes. Tu ser expande el mío sin pedirle renuncia. Me permites ser sin correcciones, y en ese permiso mi deseo encuentra reposo. Te ofrezco esta fidelidad callada a lo que ocurre cuando coincidimos. Tú llenas, sí, pero no para colmarme, sino para hacerme capaz.
Te lo ofrezco todo, sin guardarme nada,
Te entrego este corazón tan lleno de amor y cicatrices,
Tan grande y latiente,
Tan tuyo.