
El mes de agosto de 2026 se consolidó como un periodo clave para la astronomía tras reunir una serie de eventos celestes de gran escala, destacando el punto máximo de la lluvia de meteoros Perseidas —visible desde territorio mexicano—, un alineamiento planetario aparente y un eclipse total de Sol en diversas partes del globo.
Las Perseidas: la cita principal para México
La noche del 12 y la madrugada del 13 de agosto marcaron el pico de actividad de la lluvia de estrellas conocidas como las Perseidas. Este fenómeno ocurre cuando la Tierra atraviesa la estela de partículas dejada por el cometa Swift-Tuttle, las cuales ingresan a la atmósfera a alta velocidad desintegrándose en destellos luminosos.
Para la observación desde México, las condiciones resultaron especialmente favorables debido a la proximidad con la fase de Luna nueva. La baja luminosidad del satélite natural permitió cielos más oscuros, optimizando la visibilidad de los meteoros a simple vista sin necesidad de telescopios ni instrumentos ópticos especializados.
Eclipse solar y alineación planetario previa al amanecer
Además de la lluvia de estrellas, el periodo acumuló otros momentos astronómicos significativos:
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Eclipse total de Sol: Ocurrió este miércoles 12 de agosto. Aunque la franja de totalidad atravesó regiones como Groenlandia, Islandia, el Atlántico y España (sin ser visible de forma total en México), representó uno de los eventos solares más esperados a nivel global.
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Agrupación planetaria: Durante las horas previas al amanecer, fue posible distinguir una perspectiva visual en la que coincidieron seis planetas (Saturno, Neptuno, Urano, Marte, Mercurio y Júpiter) en una alineación aparente sobre el horizonte.
Especialistas recordaron a los aficionados que para disfrutar de este tipo de fenómenos no se requieren herramientas complejas, sino únicamente ubicarse en zonas con baja contaminación lumínica y permitir que la vista se adapte adecuadamente a la oscuridad.