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Jorge Marcelino Alejo
Desde que en su segundo gobierno el Presidente Donald Trump inició la deportación de migrantes, se esperaba un plan nacional que la afrontara como nunca se hizo en la historia del país.
Por ello se advertían políticas migratorias, que fueran más allá de las prisas para montar albergues, y darles comida caliente en el camino de retorno a sus lugares de origen.
Y todavía más, que se apuraran planes tendientes a evitar la emigración, pero pareciera, que se deja que transcurra como lo marca el vecino país.
La observación parte de la voz de alerta que exponen académicos de la Universidad Nacional Autónoma de México, Tonatiuh Guillén López y Mario Luis Fuentes, que son investigadores del Programa Universitario de Estudios de Desarrollo y de la Facultad de Economía de la UNAM, respectivamente.
En su conferencia denominada “Coyuntura Antinmigrante y la Relación México-Estados Unidos” Guillén López precisó que en este año 2025, se estancará la tendencia de la migración por la política de exclusión que dispuso el Presidente de EU. De hecho la actual coyuntura es la más excluyente de todos los tiempos, pues para países y regiones es la situación social más cruda de la historia reciente.
Por su parte Mario Luis Fuentes, destacó que estamos ante una gran transformación del mundo a nivel global, donde las fronteras se están redefiniendo y se viene una enorme movilidad humana. Señala que la parte más dolorosa la llevan los migrantes, porque viven en la incertidumbre, vulnerabilidad e incluso con problemas de salud.
Pues bien, si a grandes rasgos este es el panorama de la migración regional, obviamente escabroso para México por ser lugar de contención y refugio de migrantes de otras naciones, que no se soslaye que en el corto tiempo, la deportación presentará nuevos rostros que exigirá políticas migratorias acordes a la dimensión histórica actual. Por supuesto, tendrán que ir más allá de los albergues, y del empleo que se les pudiera brindar –las más de las veces temporal- a los deportados.
La tarea de estructurar y encausar nuevas estrategias migratorias, se plantea de manera urgente, tanto por los conflictos que provoca la deportación por el Gobierno estadounidense, como por la necesidad de México de atender y manejar la movilidad humana, que ya es habitual, pero que aumentará en las fronteras norte y sur del país.
Ahí están nuevos desafíos para los Gobiernos y la misma población migrante, porque habrán de afrontar cambios de vida, igual que lo experimentaron cuando emigraron de sus tierras de origen.
La alerta pues que hacen los académicos de la UNAM, está dando luces para que la reacción sea a tiempo, porque la política de exclusión de Trump, se muestra despiadada cuando los deportados resienten incertidumbre, vulnerabilidad y enfermedades.
M E M O R A N D U M
TURISMO
Ahora que el gobernador Alejandro Armenta –próximo a cumplir sus primeros 100 días de Mandato- le pide trabajo y resultados a Yadira Lira Navarro, como titular de la Secretaría de Turismo en Puebla, le mandamos una pequeña sugerencia para que pueda resarcir sus bonos en el desempeño del cargo.
Tiene que revertir el temor que priva en turistas, de venir a visitar a Puebla, luego de que la imagen se empañó, con eso de que aquí en la entidad operan siete cárteles del narco y otras bandas delincuenciales.
La cuestión es que Yadira deberá dedicarle horas extras al trabajo, y movilizar a su equipo al mismo ritmo, si es que quieren resultados.
joma61@hotmail.com