
Victor de Regil
Es una realidad que Puebla figura como uno de los 25 estados con presencia activa del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), pero tras los operativos federales recientes, se ha convertido en una de las dos únicas entidades donde este grupo delictivo no cuenta hoy con un líder regional reconocible y tampoco su brazo armado en la región, la denominada “Barredora”.
Y es que, los 30 perfiles identificados por las autoridades como responsables de las operaciones del grupo delictivo a nivel nacional, la gran mayoría permanece activa. Sin embargo, en el corredor Puebla-Tlaxcala, la detención de Isaac Moreno, alias ‘el Hacha’, dejó a la célula local sin una dirección clara, sumándose a Aguascalientes como los puntos donde la estructura ha sido descabezada por las fuerzas federales.
Moreno Romero fue enviado desde Nayarit para administrar recursos criminales y colonizar territorios ajenos al bastión tradicional del grupo mediante la diversificación de delitos. En lugar de centrarse solo en narcóticos, articuló un sistema que explotaba sectores económicos dominantes en la región, a través del robo de hidrocarburos y la extorsión. De acuerdo con un reportaje del periodista Víctor Sánchez, ‘el Hacha’ era pieza clave en el mapa de mandos regionales del CJNG, identificado como el líder en esta frontera.
Pese a su intento de control territorial, la trayectoria de este generador de violencia terminó el pasado 25 de febrero en San Miguel Contla (Tlaxcala). Al momento de su captura por la Marina y la Guardia Nacional, el sujeto portaba narcóticos y una granada de fragmentación de uso exclusivo del Ejército, lo que derivó en su traslado inmediato al Centro Federal de Readaptación Social “El Altiplano”.
La caída de este mando ocurre en un momento crítico para la organización, tras confirmarse también el fallecimiento de su líder máximo, Nemesio Oseguera, el pasado 22 de febrero. Esta sincronía en los golpes al mando central y regional busca fragmentar las líneas de sucesión y evitar que nuevos delincuentes consoliden el control de las plazas más lucrativas del país.
Cabe mencionar que luego de la caída del líder del CJNG, las reacciones del grupo delictivo no se hicieron esperar en el territorio poblano, con la quema de Oxxos, de un Banco del Bienestar y el bloqueo de carreteras con vehículos incendiados. El Vicealmirante Francisco Sánchez, secretario de Seguridad en Puebla, afirmó que se reportaron reacciones del cartel en al menos 12 municipios e indicó que el CJNG tenía presencia principalmente en las zonas de la entidad por donde cruzan ductos de Pemex.
Incluso, actualmente, las autoridades federales mantienen bajo resguardo el corredor industrial ante el riesgo de que la estructura remanente intente reorganizarse o que grupos rivales disputen la vacante. El éxito táctico de la detención es solo el inicio, ya que el Estado busca desarticular no solo a los rostros visibles, sino las redes económicas de huachicol que el grupo cimentó.
Como se sabe, la estrategia nacional contra la extorsión en Puebla ha permitido abrir 119 carpetas de investigación, logrando la captura de nueve objetivos prioritarios, incluyendo a Moreno Romero. Estas acciones han contribuido a una reducción estadística en el promedio diario de homicidios en la región, que pasó de 3.97 a 2.35 casos, según los registros de seguridad del último periodo.
El proceso judicial de este individuo se lleva a cabo bajo cargos federales estrictos, con el fin de evitar que su defensa técnica logre beneficios procesales. Mientras tanto, la vigilancia en los límites de Puebla y Tlaxcala persiste, pues el objetivo es transformar estas capturas en un control territorial permanente que erradique la influencia de células externas en la zona.