Matilde Tlatoa González. Pasos marcados

Matilde Tlatoa González. Es originaria de San Pedro Cholula, Puebla. Es abogada por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y estudió la Maestría en Ciencias de la Educación en el Instituto de Estudios Universitarios. Realizó la Certificación en Aprendizaje Significativo por la DGCFT y participa en la actualización continua de cursos en Educación y Derecho Electoral. Es docente en la Secretaría de Educación Pública en el nivel medio superior. Fue exconsejera electoral distrital ante el 10 Consejo Distrital del Instituto Nacional Electoral en el estado de Puebla en los siguientes procesos: Proceso Electoral Local 2015-2016, Proceso Electoral Federal 2020-2021, Proceso de Revocación de Mandato México 2022, y Proceso Electoral Concurrente 2023-2024. Participó en la IV Antología Internacional Sabersinfin y en la Antología del III Festival Literario de Primavera.

 

Pasos marcados

 

De esas tardes perdurables,

de sonrisas, recuerdos, sentimientos,

esas horas interminables y amistades inigualables,

acompañantes de senda y batallas,

consejeros de melancolías y victorias

en la más oportuna travesía de la vida:

¡Cómo pasos marcados de nuestro destino!

 

De esas tardes persistentes,

de sonrisas, recuerdos, sentimientos,

en el más elegante atardecer

con esos acompañantes:

¡Qué abrazan el alma con su presencia!

¡Qué te ocasionan la sonrisa más preciosa!

por las memorias inquebrantables

del regalo preciado de coincidir,

¡Cómo pasos marcados de nuestro destino!

 

De esas tardes y horas inolvidables,

de sonrisas, recuerdos, sentimientos,

¡Qué deslumbran el corazón!

Apenas con el eco de sus voces

de nuestros laudables sentimientos,

sin importar la distancia nos sostendremos

saciando de amor los vacíos del corazón,

sendero de fieles y especiales amistades

¡Cómo pasos marcados de nuestro destino!

 

 

Mujer de mirada linda

 

Mujer de mirada linda, de fortaleza formidable, de corazón generoso e inquebrantable, que ocultó su desconsuelo sin tener a quien abrazar. Hasta el mismo sol se opuso ante ti porque entonces no brillaba como este atardecer. Con la ternura de tus entrañas, fuiste guía de cada ocaso del sol, soportando la lluvia tormentosa para ver crecer los retoños bienaventurados de tu ser, que envolvieron de regocijo tu existir.

Mujer de mirada linda, el sol te concedió su calor y te hizo germinar como hermosa flor propagadora de sus generaciones. Eres ahora encomienda del hijo del sol. Ni con todas las estrellas del cielo corono tu nobleza y lealtad, ni con todas las rosas de mayo premio tu bondad, ni con todas las palabras del universo compenso tus sacrificios, que hoy en día son el infinito amor y agradecimiento a ti.

Mujer linda, levanta tu mirar y sonríe al sol. Mujer hermosa, cuenta las estrellas del cielo, las rosas del campo; relata a tus generaciones tu historia al lado del hijo del sol, que solo tú eres portadora de su sangre y talentos. Mujer de mirada linda, eres la única en mi jardín de ensueño y esplendor. Mujer de mirada linda, de esos ojos cristalinos como tus lágrimas, que múltiples veces vi rodar por tus mejillas, ahora son brillo de paz y amor junto a tus sucesores. Mujer de mirada linda, la más amada de mi edén.