Galardón de la «paz» para un matón

 

Gustavo Monterrubio Alfaro

 

La FIFA se guía por valores como la alegría, paz, esperanza, amor y pasión a través de su Fundación para el cambio social, pero internamente sus pilares éticos incluyen honestidad, integridad, transparencia, juego limpio, equidad, superación, disciplina, inclusión y responsabilidad social, regidos por su Código de Ética para asegurar la credibilidad y un fútbol seguro y accesible para todos, combatiendo corrupción y discriminación, y promoviendo el respeto y la protección de los participantes. Fuente: IA de Google.

Pues todo este choro lo ha arrojado a la alcantarilla, sólo por alimentar el ego de un narcisista patológico, el presidente de una “asociación deportiva” que promueve la guerra y ha arriado la bandera de la paz.

A la vez, sin ningún suspenso ni sorpresa, Trump ganó el primer Premio FIFA de la Paz, galardón de consolación inventado para el perdedor del Premio Nobel y otorgado al mandatario estadunidense.

Presentado como el campeón de la paz mundial, Trump subió al escenario para recibir el premio de manos del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, pero antes de que éste lo hiciera, el magnate se abalanzó sobre la medalla y se la colocó a sí mismo.

Trump, además de agradecer el honor como gran campeón de la paz y auto elogiar sus esfuerzos que, dice, han “salvado millones de vidas”, demostró una vez más que ante todo es un empresario y en su discurso se dedicó más a repetir cómo este Mundial ya es el más exitoso económicamente de la historia.

El supuesto punto central de todo esto –el sorteo– empezó finalmente una hora y 24 minutos después de que arrancó el evento. O sea, fue un espectáculo político y comercial más que el arranque oficial de la Copa del Mundo, lo cual parecía como asunto secundario.

Fuente: David Brooks y Jim Cason. La Jornada 6 de diciembre de 2025.

¿Cuánto se puede degradar y humillar un ser humano? ¿Cuánta sevicia y sadismo es capaz de auto infligirse un tipo presuntamente racional, sólo por hacer negocios? ¿A qué llama paz la FIFA?

Las preguntas precedentes las deben contestar los directivos de la FIFA y/o su presidente, el anti futbol, Giovanni Vincenzo Infantino.

Creo que este sujeto no cree que esté ocurriendo en vivo y en directo el genocidio más cínico y descarado de la historia, en la Palestina ocupada; supongo que ignora también que al sujeto que entregó esa distinción chafa, espero que no se repita este patético e insultante numerito, ha presumido que le provee a Israel las mejores armas del mundo, las más letales, con las que el desquiciado genocida Benjamin Netanyahu asesina bebés, niños y niñas, adolescentes, adultos, ancianos, mujeres, indefensos, desarmados y miserables; que viola todas las leyes internacionales y bombardea hospitales, escuelas, mezquitas, infraestructura sanitaria y energética básica y destruye cultivos, huertos y mata ganado.

Que amenaza y usa el poderío bélico de Estados Unidos para presionar y chantajear a todo el mundo, supongo que nadie le ha informado al tal Infantino que ha desplegado en el Caribe barcos de guerra que amenazan intervenir en Venezuela y Colombia y desencadenar una matanza en Sudamérica, por una siniestra y tan falaz como hipócrita lucha contra el narcotráfico.

Alguien debería informarle a ese Shylock del balompié, que Trump asesina cobarde e impunemente a pescadores inermes, a los que sin pruebas ni respeto al mínimo derecho a defenderse, tacha, por sus pistolas, de terroristas.

Es un alucinado que no sólo pone en peligro la vida, la salud y los bienes de los habitantes de los países que bombardea, agrede y amenaza, sino la de todos los habitantes del planeta, incluido el tal Infantino y sus familiares, amigos y enemigos, en virtud que su diabólico juego de la doble negación y su demente afán por ser el histrión de todos los montajes teatrales, exalta su pacifismo,  exulta su belicismo y sólo es un cobarde amarra navajas; al final, ¿qué es realmente ese tipo? Un pobre diablo presa de su supina ignorancia, de sus complejos de inferioridad y de sus prejuicios raciales y sexistas, no obstante, por eso mismo, es sumamente peligroso.

Pero bueno, si estamos inmersos en el proceso decadente del imperialismo y en éste afloran todas las lacras y podredumbre del sistema, debemos admitir que el tipo que debería llamarse Infante Dino, porque parece más un bebe saurio, como llamamos en México a los políticos arcaicos, de la Era del Reno Boreal, está en sintonía con el convulso momento por el que atraviesa la aldea global, y puesto que si el premio nobel de la paz, con minúsculas, ha sido prostituido, devaluado y degenerado a grado tal, que ha sido otorgado -¿Por presiones políticas o por compra?- a una mujer corrupta y vende patrias, que excita, que invita a ejércitos extranjeros a masacrar al pueblo venezolano, que encabeza protestas violentas, que es la encarnación del mal, QUE NO ES SÓLO LA ANTÍPODA DE LA PAZ, SINO LA NEGACIÓN DE LA PAZ MISMA. ¿Qué otra farsa podemos esperar?

 

¿Que ruin y pestilente zahúrda perfuma el otrora prestigioso galardón, que ha desplazado a Pax por Marte?

 

Este año el comité de marras pone el último clavo al ataúd de Alfred Nobel, quien ha de estar revolcándose donde sea que esté, por la degradación, prostitución,  desdoro y abominación que manipuladores y mercaderes de méritos falsos le han infligido al ex insigne galardón; otros polémicos galardonados, criminales de guerra, de la caterva de Henry Kissinger y Barack Obama y Lĕ Dúc Thọ, figuran en la lista del horror.

 

El premio de 1973 a Henry Kissinger y Lê Đức Thọ ha sido considerado como uno de los más controvertidos, sino es que el más controvertido, de la historia, con dos miembros del comité de selección renunciando en protesta y recibiendo una condena mundial generalizada.

Fuente Wikipedia.

 

El mismo patético espectáculo se repite por la brillante estupidez del comité, al otorgar un reconocimiento a una marioneta del fascista, corrupto y mendaz inquilino de la Casa Blanca.

 

El Consejo Noruego de la Paz canceló su tradicional procesión de antorchas, afirmando que el perfil de Machado no se ajusta a los valores de paz y diálogo.

 

Pues bien, los criminales de guerra que han sido investidos de impunidad con el paraguas del nobel de la paz, deben estar satisfechos por agregar a una mujer al selecto club de terroristas galardonados y estar a tono con la moda, por aquello de la igualdad de género.

 

Retomando el tema, el mundial futbolero a celebrarse el año próximo será el más triste, sombrío, desesperanzador, lleno de desamor y de frialdad, en la historia de esta justa deportiva, en el que por primera vez, sin ambages, se exalta, se privilegia, se eleva al clímax mórbido la política y el show business, y es relegado a objeto decorativo, el espectáculo del balompié.

 

Señor Infantino, si aún conserva un nano gramo de honestidad, decencia y vergüenza, por el bien suyo y de su familia, abandone el cargo que indignamente ocupa.

 

Espero que Trump sólo haya comprado el galardón de latón y no haya optado por la oferta PCMI, acrónimo de Paquete Campeonato Mundial Incluido, porque de ser así, la selección de Estados Unidos tiene asegurado el primer campeonato mundial de fut bol soccer, que estaría en sintonía con la grandilocuencia, con el súper ego que estimula el patológico deseo de ser el mejor de todos, el más peligroso, el más siniestro, el más temido matón, el primero en todo, y obviamente el primero en “ganar” el primer título de la justa futbolera, este sería el culmen de las grandiosas, maravillosas e increíbles proezas del superman de Brooklyn.

 

¡Se imaginan el éxtasis, los orgasmos mentales del susodicho, que lo elevarían a los confines del universo! ¿Cuánto creen que estaría dispuesto a pagar por la más mediática y sublime de sus “hazañas”?

 

Pero sobre todo, porque el misógino patológico Donald Trump, se alzaría con la más fantástica e imperial corona, la madre de todas las victorias, terminar con el humillante e insoportable mérito de las mujeres, por lo que tal vez sea la única actividad que supera a los machos, en virtud que sólo éstas han sido primeras en ganar campeonatos mundiales de fut bol soccer, y no sólo uno, sino cuatro, los de 1991, 1999, 2015 y 2019.

 

Invito a todos los ciudadanos aficionados o no al fut bol, a que se abstengan de asistir a los estadios y ver por televisión abierta y restringida o la red, los partidos a disputarse en sus respectivos países, ya sea que los represente o no el equipo en liza.

Además, para los mexicanos que llenan los estadios, los de clase media para abajo, los precios de los boletos son literalmente prohibidos, esto los aleja de los estadios, ustedes tienen el poder de decidir no ver los partidos por cualquier medio electrónico y digital, y dedicar ese tiempo a su familia, a elevar su cultura, a actividades de relajamiento y diversión o a cualquier actividad que los libere de la alienación de los medios de información,  especialmente las redes sociales.

Entiendo que es extremadamente difícil para los fanáticos del fut bol abstenerse de participar en estos torneos, pero si queremos recobrar el poder ciudadano y ser tomados en cuenta y ser escuchados por los de arriba, tenemos que sacrificar algo, abstenernos de algo, porque la libertad no es gratis, cuesta y cuesta mucho, y sólo los que están dispuestos a pagar el precio son verdaderamente libres.

Tengo más de cuarenta años que, por salud mental, no veo programas de televisión de señal abierta y cerrada ni en Internet, sólo durante los mundiales de fut bol veía unos cuantos partidos, regularmente los cuartos de final y la final y uno que otro que podría serme atractivo, pues en esta ocasión, por la banalización y prostitución deportiva no veré ni un solo partido, los invito a hacer lo mismo, invoco el sabio aforismo, al que parafraseo: APAGA TU TELEVISIÓN, CELULAR, TABLET, LAP TOP U OTRO DISPOSITIVO ELECTRÓNICO Y ENCIENDE UN BUEN LIBRO.

Y te darás cuenta de las toneladas de alienación de las que liberarás tu mente y lo ligero que te sentirás sin el lastre de la sumisión y la conformidad.