
Gustavo Monterrubio Alfaro
La ejecución “en vivo” del alcalde independiente de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, provocó un tsunami político cuyas ondas expansivas trascendieron fronteras y sumó una crisis política más, como si las existentes no fueran suficientes, al incipiente gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo.
Este crimen estuvo precedido por el del dirigente de la Asociación de Citricultores de Apatzingán, Bernardo Bravo Manríquez, su padre, también dirigente limonero fue asesinado en 2016; el mismo día fue asesinado, en la Ruana, otro empresario limonero y dirigente de las autodefensas, Alejandro Torres Mora y su esposa, sobrino de Hipólito Mora, ex dirigente de las autodefensas, para variar, asesinado también, y un día después desaparece el ex presidente municipal de Zinapécuaro, el morenista Alejandro Correa Gómez, esta espiral de violencia escaló en poco menos de una quincena, sólo en Michoacán.
Respecto al crimen de Alejandro Torres Mora y su esposa, hay dos versiones, la del gobierno estatal, la estándar: fue abatido en un enfrentamiento con el ejército y él disparó primero y la de Guadalupe Mora, tío de Alejandro y Jefe de Tenencia de la Ruana, sostiene que entraron a su casa a asesinarlo y señala a los Viagras como autores materiales, a los que afirma, protege el gobierno estatal.
¿Cuál versión creen se apega a la verdad? Es obvio que la de Guadalupe Mora.
Hasta parecen acciones concertadas entre organizaciones criminales y gubernamentales, para eliminar a críticos, opositores políticos y a los que se niegan a pagar extorsiones.
Las explicaciones oficiales lejos de aclarar el magnicidio lo enredan más, por ende, son más las preguntas que dejan en el aire, pero “las respuestas NO están en el viento”, y las primeras preguntas que obligadamente deben formularse, en estos magnicidios complejos, por los intrincados intereses en juego, son: ¿Quién se beneficia? ¿Quién tiene el poder para hacerlo? ¿Quién tiene el poder para encubrirlo? ¿QUIÉN?
La respuesta a la primera pregunta es obvia, el beneficiado es el Partido Morena, porque de haberse postulado en la elección del 2030 como candidato independiente a la presidencia de la República, habría sido un contrincante incómodo, en el peor de los escenarios, cuando no uno ganador, en el mejor de los casos, y obviamente la o las organizaciones criminales que el alcalde afectaba.
Ya circulan por ahí teorías que imputan a la derecha azteca y a la CIA, la obra, pero es tan obvio como el día y la noche, que los autores intelectuales y el autor material de la ejecución, son purépechas y/o nahuatlecas, no le busquen chichis a la gallina, solía pontificar mi sabia abuela.
Las dos respuestas restantes se contestan simultáneamente, porque los que tienen el poder para cometerlo y encubrirlo, son los tres niveles de gobierno y las organizaciones criminales, que para los ciudadanos de a pie, son una y la misma cosa, la dualidad del poder, resumida en la misma cloaca.
Ahora bien, las “explicaciones” de las autoridades parecen más hechas para encubrir que para descubrir o en el mejor de los casos, las delatan.
El alcalde había pedido públicamente apoyo al gobierno federal, porque como argumentó, las actividades y actos de las organizaciones criminales son competencia del fuero federal, y la ayuda no llegó cómo y para lo qué se solicitaba, lo más probable es que sólo se simuló que se le apoyaba, para taparle el ojo al macho, como dicen en la región y lo abandonaron, de suerte que quedó a merced de los asesinos intelectuales y del sicario ¿solitario? que jaló del gatillo.
También cuestionó la estrategia de Claudia Sheinbaum contra el crimen organizado (hasta apostó su cargo por si estaba equivocado) y que no es diferente a la que impulsó AMLO, aunque no use el mismo eslogan, “abrazos, no balazos”, que fue funesta, un fracaso absoluto para los ciudadanos de a pie, pero un éxito rotundo para los criminales, que expandieron su poder y negocios por toda la geografía nacional.
No era ajeno a la cruda realidad, por lo que sumaba a las denuncias anteriores la de vínculos de autoridades gubernamentales con los criminales.
En el funeral al que no tuvo empacho en asistir el gobernador morenista, Alfredo Ramírez Bedolla, los ciudadanos allí presentes le acusaron de ¡ASESINO! y le exigieron que ¡SE LARGUE! O sea, que renuncie al cargo. Solo duró unos minutos y se vio obligado a retirarse del lugar.
Solicitó se le otorgara permiso para que los policías municipales portaran armamento semejante al que portan los criminales, y al parecer dicha petición fue ignorada, ¿alguien podría informarnos que destino tuvo dicha petición?
Ahora sí, después del niño ahogado, hay que tapar el pozo; al parecer, al niño sólo le dejaron libre un sendero que conducía directamente al pozo.
Las declaraciones de Claudia son las protocolares y en mi opinión hipócritas, vacías: condenó “con absoluta firmeza el vil asesinato” y afirmó en sus redes sociales que citó a su equipo de seguridad “para garantizar el apoyo a Michoacán y que no haya impunidad”.
Confirmó que “los mandos territoriales de defensa y guardia nacional mantenían comunicación con el gobernante y que contaba con protección federal”. Citas tomadas de la edición de la Jornada del 3 de noviembre de 1925.
Se reforzará la seguridad en Michoacán, aunque esta es la misma estrategia que se ha seguido en otras latitudes, como en Sinaloa, incrementar el número de tropas y policías y es todo, lo que no garantiza más que el incremento de los tiroteos, que haya más actores sobre el terreno protegiendo a unos y combatiendo a otros, lo que eleva las probabilidades de que los ciudadanos queden en medio de fuego cruzado y sufran las fatales consecuencias, además, los criminales que se disputan los negocios sólo engrosan la nómina en función del número de funcionarios y mandos sobornables, lo que incrementará el precio y las cuotas de las fuentes de ingresos de las mismas, al final quien paga las cuotas y pone la destrucción, los muertos, lisiados y expulsados, es JUAN PUEBLO.
Se afirmó que le brindaban protección personal 14 mílicos, pero que era periférica, porque el núcleo cercano lo formaban elementos elegidos por él, ¿cuántos eran éstos?
¿Porqué era periférica? Obvio, porque no confiaba en los militares; en videos que circulan en redes sociales se aprecia a miembros de la Guardia Nacional, ignoro si eran los asignados a la “protección” del alcalde, que caminan despreocupados, como si anduvieran placeando, además, porque los michoacanos tienen una larga lista de experiencias desagradables con éstos: porque protegen delincuentes, porque les han entregado a criminales y de inmediato los liberan con todo y armamento, porque les informan que en tal lugar, en tal pueblo y comunidad, están reunidos jefes de plaza o líderes de organizaciones criminales, y la respuesta que han recibido es que “ese no es su trabajo”, entonces ¿cuál es? ¿Algún genio podría aclarárnoslo? Se pasean por los pueblos, platican con personas, hacen acto de presencia recorriendo calles, carreteras y caminos, pero nada más, si esta es la estrategia del gobierno federal para combatir al crimen organizado, ¡Dios nos agarre confesados¡
Claro, especialmente Omar García Harfuch afirma que se realiza trabajo de inteligencia e investigación, aunque éstas brillaron por su ausencia en el magnicidio en la pérgola uruapense.
Sospecho que no obstante era una ejecución anunciada, las autoridades de los tres niveles de gobierno no aplicaron ninguna estrategia especial y permanente, dada la gravedad de la situación y lo inminente del atentado, sólo simularon que lo protegían.
¿Existen protocolos para casos especiales como éste? Al parecer no.
No hay que soslayar que de la guardia personal cercana pudo haber uno o más traidores –el gobierno federal no sabe nada sobre el sicario, pero si sabe, está seguro que en la guardia cercana no hay sospechosos, ¿por qué? ¿Ya la investigó, en qué se basa? ¿Tal vez la descarta porque en ella se pueden encontrar pistas importantes?
O no tenía la capacitación adecuada, porque al sicario que disparó, debió reducirlo, tirarle a las piernas para inmovilizarlo, someterlo físicamente, pero no asesinarlo, para que diera la información que condujera a los autores intelectuales.
Hasta el momento, lo único que saben las autoridades es que el cadáver está en la morgue, que nadie lo ha reclamado, que dio positivo a la prueba de radizonato de sodio, que el arma usada está relacionada con otros delitos y lanzó el anzuelo, fotos de tatuajes corporales, a ver qué pesca.
Además, parece que el sicario era un fantasma, porque se evaporó, parece que nadie lo vio, nadie ha dicho nada sobre él, y las autoridades son las más interesadas en que el matón, aún amortajado, no arroje pistas.
El Universal publica información y la reproduce RT, tres días después, sobre el sicario, no obstante, el gobierno federal seguía afirmando que ignora detalles del tipo: que tendría entre 17 y 19 años, que era originario de Apatzingán, que se llamaba Osvaldo Gutiérrez Vázquez, alias el Cuate, y que tenía vínculos familiares con un tipo apodado el Prangana, que trabaja para los hermanos Ramón y Rafael Álvarez Ayala, que a su vez trabajan para el Cártel Jalisco Nueva Generación.
“En la mañanera de ayer, consultada sobre el crimen, la mandataria aclaró que hasta ese momento no se había identificado al joven que disparó contra el edil.” La Jornada, 5 de noviembre del 2025.
¿Una pregunta que exige respuesta? ¿Actuó solo?, sí es el caso, entonces es el típico lobo solitario sacrificable, esto es, él sabía que las probabilidades de sobrevivir eran cero, pero la paga era atractiva o el que lo contrató le garantizó el bienestar de su familia. Por lo que se sabe del magnicida, penetró fácilmente los cinturones de seguridad periféricos, si los había, y luego disparó a quemarropa, un acto suicida si conviene al perpretador, ahora bien, iba solo o le acompañaba uno o más sujetos para facilitarle el escape o en su defecto, eliminarlo.
Las autoridades afirman que había comunicación con el alcalde, pero esto no significa gran cosa, salvo que pudo ser para preguntarle: ¿Oye, cómo estás? ¿No han atentado contra ti? Me avisas si notas algo raro en tu entorno o si notas a algún sospechoso rondando por ahí, y cosas parecidas.
El curso que ha seguido la ejecución del alcalde no es diferente al trato que Peña Nieto le dio a las autodefensas, toda proporción guardada, que pusieron nerviosos no sólo a las organizaciones criminales sino al gobierno también; el avance de éstas liberando de criminales y autoridades corruptas y coludidas comunidades, pueblos, rancherías y ciudades, obligó al estado a actuar, y ¿qué hizo éste?, en resumen, fortalecer a las organizaciones criminales y debilitar y destruir la organización del pueblo, que se salía del control oficial.
Creó la Fuerza Rural, ¿a quién contrató para formarla? Adivinen, a los criminales, ahora somos gobierno, se ufanaban éstos, y sospecho que lo siguen siendo; son los mismos que siguen aterrorizando, extorsionando y destruyendo a Michoacán con los nombres de los Viagras, los Caballeros Templarios, la Familia Michoacana, entre otras.
La regla del Estado es clara: proteger a las organizaciones criminales y eliminar a las organizaciones ciudadanas que combaten realmente a los criminales con fuero y sin fuero.
Entiéndase para que no se equivoquen: el Estado no defiende al pueblo, siempre estará del lado y al servicio de los poderosos, los dueños del dinero, sean éstos criminales, banqueros, empresarios, etc., por eso reitero por enésima ocasión: SÓLO EL PUEBLO ARMADO, PUEDE SALVAR AL PUEBLO DESARMADO.
¿Cuándo el gobierno federal, coordinado con los gobernadores y presidentes municipales, ha lanzado una campaña, una sola, de desarme contra las organizaciones criminales? Todas han sido para desarmar al pueblo y dejarlo indefenso ante la arbitrariedad del aparato represivo del estado y la violencia extrema de las organizaciones criminales.
A poco más de una año que inició su gestión, la deriva de Claudia Sheinbaum es inocultable, y la gravedad escala, ¿hasta dónde? Hasta que la paciencia de Juan Pueblo alcance el punto de inflexión.
Reitero que AMLO cometió uno de los más graves errores al imponer a Claudia Sheinbaum Pardo en la presidencia, porque actuó, no por razones de género ni de estado, sino por razones estrictamente religiosas. Tal vez, su guía espiritual, su pastor le haya garantizado el ascenso directo al cielo, al paraíso, la vida eterna, pero abandonó al pueblo en la tierra, refundido en el infierno.
Hasta el momento la Generación Z, azteca, se ha mantenido pasiva, al margen, podría activarse per se o podría ser excitada por esos agoreros de calamidades que buscan la caída del gobierno a cualquier precio, sin escatimar métodos, costos humanos y materiales; la inteligencia artificial puede suplir a los agitadores profesionales extranjeros y nativos que se contratan ex profeso, tal vez sea más efectiva.
En fin, son muchas las aristas y lo suficientemente agudas como para esperar que todo transcurra en paz y en santa armonía, sólo espero que las masas no se dejen arrastrar por oportunistas a aventuras suicidas que sólo generarán caos, destrucción, muerte y violencia extrema, y en donde cualquier aventurero obtendrá beneficios, y de paso destruyan los frágiles vínculos que aún mantienen una coexistencia relativamente pacífica.
Por último, termino este texto la gélida mañana del 6 de noviembre del año de la señora de 2025, con una pregunta: ¿Cuál sexenio ha sido más violento el de Calderón, el de Peña Nieto, el de López Obrador o el de Sheinbaum superará, o en el escenario más optimista igualará, a los precedentes? Se reciben apuestas.
P.D. SÍ CLAUDIA, ES EXCECRABLE Y HASTA CIERTO PUNTO INEVITABLE, QUE LOS CARROÑEROS Y LOS MERCENARIOS DE LAS NOTICIAS, QUE NO PERIODISTAS, GOLPETEEN AL GOBIERNO MANIPULANDO EVENTOS COMO LA CASCADA DE HECHOS VIOLENTOS OCURRIDOS EN MICHOACÁN, EN TAN SOLO DOS SEMANAS, PERO NO ARROJES CARROÑA A LAS HIENAS, ¿CÓMO? EVITA QUE LOS EVENTOS OCURRAN, PORQUE ERAN PREVISIBLES, PORQUE ERAN OBVIOS Y PORQUE TU APARATO REPRESIVO Y TU ESTRATEGIA NO SON LOS QUE LA GRAVEDAD DE LA SITUACIÓN EXIGE.
CIERTO CLAUDIA, RETOMAR LA GUERRA CONTRA EL NARCO ES IR AL FASCISMO, PERO CONTINUAR LA ESTRATEGIA DE AMLO, ES IR AL ABISMO. ¿CUÁL ES LA DIFERENCIA?
LA ELECCIÓN DE GRECIA ITZEL QUIROZ GARCIA, EN SUSTITUCIÓN DEL ALCALDE EJECUTADO, ES UNA MACABRA Y ABOMINABLE COMPENSACIÓN, PERO LO QUE NO PODRÁ REPARAR JAMÁS, ES LA FRACTURA EN LA GOBERNABILIDAD, QUE INEVITABLEMENTE TENDRÁ UN COSTO ELECTORAL QUE PAGARÁ MORENA.
ES UN CALIZ ENVENENADO EL QUE HA OFRECIDO A LA ESPOSA DE CARLOS MANZO RODRÍGUEZ.