¿Cómo va el IMSS-Bienestar en Puebla?

Victor de Regil

 

Recordemos que en el sexenio del presidente López Obrador, se desapareció el Seguro Popular y se instauró el INSABI. Éste último, fue un completo fracaso y tuvo que ser sustituido por el IMSS-Bienestar pero, lamentablemente, ha dejado mucho que desear su desempeño. Y es que así lo evidenció la “Radiografía de los padecimientos atendidos en el estado”, elaborado por el Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal (Igavim).

Recordemos que el pasado 7 de julio de 2023, Puebla oficializó la firma de convenio con la Federación para adherirse al programa del IMSS-Bienestar.  Fue en este año cuando la entidad alcanzó la cifra más alta de presupuesto para la Salud, al destinar 14 mil 193 millones 455 mil 084 pesos.

Después de esto, en agosto de 2024, el Gobierno de Puebla cedió el control de 633 hospitales y unidades médicas al IMSS-Bienestar, y el presupuesto para Salud cayó dramáticamente a partir de esta fecha. La diferencia es abismal, esto debido a que pasó a seis mil 297 millones 987 mil 687 pesos.

Lo anterior significa que el dinero destinado a este rubro en la entidad poblana se redujo en más de la mitad en los últimos tres años.  En cifras concretas, bajó un 55.6 por ciento entre 2023, previo a la firma con el IMSS-Bienestar, y este 2025.

Recordemos que, de acuerdo con el Plan Nacional de Desarrollo del anterior gobierno federal, el sistema de salud pública en México era insuficiente, ineficiente y corrupto.

La administración de Andrés Manuel López Obrador refirió que con el Seguro Popular se le negaba el derecho a la salud a la totalidad de la población.

Por lo que la Federación se comprometió que para 2025, los mexicanos recibieran atención médica y hospitalaria gratuita. Así como suministro de medicamentos, materiales de curación y exámenes clínicos.

Por ello ordenó la extinción del Seguro Popular, que transmutó al Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi). Y que, para el final del sexenio, pasó a ser el IMSS-Bienestar, ante su inminente fracaso, lo que provocó que un gran porcentaje de la población del país ya no tuviera acceso a los servicios médicos.

En este sistema que se acaba de implementar, los hospitales del sector público de los estados inscritos pasan a manos de la Federación. Y son administrados desde un Organismo Público Descentralizado (OPD).

Se supone que la intención es que las personas puedan recibir atención temprana en las clínicas del Instituto Mexicanos del Seguro Social (IMSS), o los hospitales del IMSS-Bienestar.  Sin embargo, a más de un año de la implementación del sistema por parte de la Federación, el personal médico denunció el pasado 11 de junio carencias en el sistema de Salud, desde elementos básicos como gasas, ya no se diga de medicamentos más complejos como los son los utilizados para atender enfermedades como el cáncer.

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Las cuales van desde falta de bases, salario precario, insuficiencia de insumos y desabasto de medicamentos, para responder a las necesidades de los derechohabientes. Lo que los obligó a manifestarse frente a las instalaciones de la Secretaría de Salud en Puebla.