Los diputados que se van

 

Es una realidad que, el desprestigio históricamente acumulado por los legisladores y las legisladoras, tanto a nivel federal como estatal pues, a lo largo del tiempo, muchos y muchas se han ganado a pulso la imagen de “levanta dedos” o “calienta curules“. Para la mayoría de los ciudadanos, los diputados cobran mucho y hacen poco.

Pero tal vez esa extendida percepción se haya logrado modificar un poco con la LXI Legislatura del Congreso del estado. Una Legislatura histórica, a pesar de los pesares.

Un asunto importante para señalar es que de esta legislatura saliente emanó un gobernador constitucional: Sergio Salomón, algo totalmente inédito en la vida moderna de Puebla y con lo que, además, se frenó una imposición desde el epicentro del poder en la Ciudad de México.

Y no únicamente porque logró aprobar, con valentía y sin demasiados sobresaltos, la siempre postergada despenalización del aborto.

Descontando pendientes y errores, así como las continuas y sucesivas licencias para separarse del cargo por razones electorales principalmente, en la mayoría de las diputadas y los diputados de la LXI Legislatura privó el sentido social y también algo todavía más importante: el sentido común.

El Ejecutivo continuó como “El Gran Legislador“; es una realidad compartida en el pasado con otras Legislaturas y algo inevitable en nuestro actual sistema político. Sin embargo, a diferencia de otras, en la LXI sí se observó un marcado interés por legislar sobre temas que influyen en el día a día de los ciudadanos.

De esta Legislatura, que fenece el próximo 14 de septiembre, salieron al menos 10 nuevos ordenamientos que tienen que ver con la calidad de vida de las poblanas y los poblanos:

Ley de Bibliotecas, de Movilidad y Seguridad Vial, de Construcciones, de Desarrollo Económico Sustentable, de Archivos, de Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias, del Arbolado y Áreas Verdes Urbanas, de Voluntad Anticipada y de Salud Mental y Adicciones.

Se alcanzaron reformas al Código Civil, la Ley de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y la Ley Orgánica del Poder Judicial, para atender la demanda de miles de mujeres para contar con un mecanismo legal efectivo que garantice el cumplimiento de las obligaciones alimentarias, es decir, la denominada “Ley Vicaria“.

Se actualizó la Ley para el Acceso de las Mujeres a Una Vida Libre de Violencia, con la finalidad de incluir la prevención de la violencia en el noviazgo, la violencia digital, la violencia mediática y el acoso sexual en espacios públicos.

Fue la primera Legislatura que atendió la resolución de la Suprema Corte de la Justicia de la Nación y se introdujeron cambios en la legislación sobre la interrupción del embarazo; también se incrementaron las penas para el delito de aborto forzado.

Esto ha sido seguramente lo más relevante, por el enorme impacto social y de salud pública que implica la despenalización del aborto, así como por la justicia que por fin se ha hecho a la lucha histórica de miles de mujeres que nunca dejaron de insistir hasta conseguirlo.

También aprobó algo muy relevante: la Ley de Imagen Institucional, que prohíbe la promoción personal o política y evita modificaciones innecesarias en bienes muebles e inmuebles oficiales cada inicio de un nuevo gobierno, lo que implica un gasto descomunal.

También, reformas a la Ley de Hacienda del Estado, para establecer obligaciones fiscales a las personas físicas, morales o unidades económicas que, a través de plataformas digitales como Airbnb y Booking, contraten servicios de hospedaje, ya sea directamente o a través de intermediarios.

Igualmente, se reformaron la Ley para la Venta y Suministro de Bebidas Alcohólicas, la Ley de Seguridad Privada y el Código Penal, con el objetivo de mejorar la seguridad en establecimientos que venden y permiten el consumo de bebidas alcohólicas.

Se dio luz verde a reformas que proporcionan al Estado herramientas jurídicas para imponer sanciones ejemplares en los casos de maltrato animal y fomenta en las nuevas generaciones el cuidado y respeto hacia los animales.

La LXI será la última Legislatura que sesione en el viejo edificio del poder Legislativo en el Centro Histórico de Puebla, la nueva y moderna sede, en la zona de Los Fuertes, sigue en proceso de construcción, pero registra retrasos a causa de las lluvias. Todo depende de su culminación antes del 14 de septiembre.